OvejaNegra
Poeta recién llegado
Despierto a media noche,
Grito hasta que mis cuerdas vocales, suplicando, piden clemencia.
Mi único consuelo, ese humo blanco que temo.
Tan caótico y tan limpio, elegante, se desvanece, escapa por la ventana.
Vivo muerto, no comprendo nada.
Temo el latido sordo de mi pecho.
Alcanzo la luna con sólo quererlo, pero mis pies son fieles al suelo.
No hay nada que hacer.
Todo tiene un final.
Todo, menos este dolor ardiente y nauseabundo que abrasa mi estómago.
Grito hasta que mis cuerdas vocales, suplicando, piden clemencia.
Mi único consuelo, ese humo blanco que temo.
Tan caótico y tan limpio, elegante, se desvanece, escapa por la ventana.
Vivo muerto, no comprendo nada.
Temo el latido sordo de mi pecho.
Alcanzo la luna con sólo quererlo, pero mis pies son fieles al suelo.
No hay nada que hacer.
Todo tiene un final.
Todo, menos este dolor ardiente y nauseabundo que abrasa mi estómago.