Maito ruiz
Poeta recién llegado
Me dejaste una mañana gris de cruel frió, con una suave llovizna y la neblina entre los parpados no me dejo verte marchar.
Fue un día largo, triste, solo, abandonado, mi sombra con gran dolor se acurruco en un rincón oscuro y lloro, mi alma se elevo muy alto solo para dejarse caer, mis manos temblaban como estremecidas del frió, aunque no fuera por eso que temblaran.
mis cigarrillos no se consumían por el fuego, no saciaban mi impaciencia, el agua parecía arena en mi boca.
Trate de gritar fuerte, muy fuerte, que todos escucharan mis alaridos, pero no podía emitir sonidos, mis palabras sonaban mudas, trate de ver que era lo que pasaba, ya todo se estaba descontrolando, pero no logre ver nada, mis parpados ya no se abrían.
Desesperado intente correr, huir lo más lejos posible de ese infierno y percate que mis piernas inertes no podían moverse, y pensé, trate de pensar en lo que estaba pasando, pero no logre pensar en nada, mi mente permanecía en blanco.
Desvariado por lo que estaba ocurriendo desate mi llanto, desconsoladamente llore, pero asombrosamente mis lagrimas no fluían de mis ojos, ya ni siquiera podía llorar.
Sin sombra ni alma, ya no puedo perder lo que mas quiero porque ya no lo tengo, todo mi cuerpo párese haberse muerto, como si hubiese decidido independientemente en dejarse morir.
¿Que puede hacer un hombre cuando su cuerpo se deja morir?
Acompañarlo.
MR
Fue un día largo, triste, solo, abandonado, mi sombra con gran dolor se acurruco en un rincón oscuro y lloro, mi alma se elevo muy alto solo para dejarse caer, mis manos temblaban como estremecidas del frió, aunque no fuera por eso que temblaran.
mis cigarrillos no se consumían por el fuego, no saciaban mi impaciencia, el agua parecía arena en mi boca.
Trate de gritar fuerte, muy fuerte, que todos escucharan mis alaridos, pero no podía emitir sonidos, mis palabras sonaban mudas, trate de ver que era lo que pasaba, ya todo se estaba descontrolando, pero no logre ver nada, mis parpados ya no se abrían.
Desesperado intente correr, huir lo más lejos posible de ese infierno y percate que mis piernas inertes no podían moverse, y pensé, trate de pensar en lo que estaba pasando, pero no logre pensar en nada, mi mente permanecía en blanco.
Desvariado por lo que estaba ocurriendo desate mi llanto, desconsoladamente llore, pero asombrosamente mis lagrimas no fluían de mis ojos, ya ni siquiera podía llorar.
Sin sombra ni alma, ya no puedo perder lo que mas quiero porque ya no lo tengo, todo mi cuerpo párese haberse muerto, como si hubiese decidido independientemente en dejarse morir.
¿Que puede hacer un hombre cuando su cuerpo se deja morir?
Acompañarlo.
MR