Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
El promisorio alterne del murciélago,
el vaticinio atroz de la sedicia,
las incólumes fustas del cerumen,
hisopos que encarecen el terreno carnal,
encofrado de piedras sin medida.
Mayorazgos apátridas,
duraznos ya marchitos
por la acción de la luz,
brisa híbrida y mustia,
tapizada y ceñida
a esa garganta estéril que produce calor,
algodón, tirolina de seda,
tobogán de fotones,
instantáneas…
Presentalizo el verbo que emborrono.
Este tiempo sucumbe a la sonrisa,
muérdago,
hidrólisis sin cambios.
Oscilan los patrones de conducta,
hipocausto.
Asciende la serpiente
desde el fuego,
onírica y traslúcida,
fénix del retroceso y de la apnea,
sonda que se descarga en mis vaivenes.
La postura asimétrica siempre busca su espejo,
mucho antes que su espacio.
El hallazgo a través de las palabras puede ser aleatorio,
como el viento al crecer.
el vaticinio atroz de la sedicia,
las incólumes fustas del cerumen,
hisopos que encarecen el terreno carnal,
encofrado de piedras sin medida.
Mayorazgos apátridas,
duraznos ya marchitos
por la acción de la luz,
brisa híbrida y mustia,
tapizada y ceñida
a esa garganta estéril que produce calor,
algodón, tirolina de seda,
tobogán de fotones,
instantáneas…
Presentalizo el verbo que emborrono.
Este tiempo sucumbe a la sonrisa,
muérdago,
hidrólisis sin cambios.
Oscilan los patrones de conducta,
hipocausto.
Asciende la serpiente
desde el fuego,
onírica y traslúcida,
fénix del retroceso y de la apnea,
sonda que se descarga en mis vaivenes.
La postura asimétrica siempre busca su espejo,
mucho antes que su espacio.
El hallazgo a través de las palabras puede ser aleatorio,
como el viento al crecer.