IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Se escuchan sollozos entre vientos,
lapsos sedientos de realidades sangrantes,
se percibe la más pulcra oscuridad,
sin ningún rastro de luz,
cae la luna como caen los cuerpos,
caen las estrellas como motas,
como tiempo por tedio perdido,
desperdicio de vidas,
las costumbres del firmamento
nos convierten, irremediablemente,
en la melancolía material de cada astro,
fluiremos como moscas,
con la negritud en nuestra piel,
nos matará la exactitud del viento,
si algún cimiento de tiempo divino
nos quisiera silenciar,
nos conformaremos con admirar
este abono inmenso,
que posiblemente sea consuelo de dios,
o alguna huella de algún frío sendero,
donde los sueños
también se han de abandonar.
lapsos sedientos de realidades sangrantes,
se percibe la más pulcra oscuridad,
sin ningún rastro de luz,
cae la luna como caen los cuerpos,
caen las estrellas como motas,
como tiempo por tedio perdido,
desperdicio de vidas,
las costumbres del firmamento
nos convierten, irremediablemente,
en la melancolía material de cada astro,
fluiremos como moscas,
con la negritud en nuestra piel,
nos matará la exactitud del viento,
si algún cimiento de tiempo divino
nos quisiera silenciar,
nos conformaremos con admirar
este abono inmenso,
que posiblemente sea consuelo de dios,
o alguna huella de algún frío sendero,
donde los sueños
también se han de abandonar.