Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya volvieron los buitres
a mordisquearme la sien
a sacar carroña de este dolor
terciopelo, a evocarme el amor
urgando con sus picos
afilados, inquiriendo en el beso
tibio de ese entonces y de ahora.
Sin cabeza bailan las horas
entre camisas de fuerza y cadenas.
Un sufrir lerdo se teje y decora
los buitres no se van y tampoco las horas
socavando la agonía entre penas
tu veneno corre al alma,
antídoto tus labios,
¿Dónde están ahora?
Esta tumba se agrieta
y callar el silencio no puedo
Una cripta vilmente profanada
donde en paz descansaba el
cadáver de este amor
Los buitres hicieron nido en la sien
y aunque ya se van al llegar el alcohol,
dejaron huevos empollados...
a mordisquearme la sien
a sacar carroña de este dolor
terciopelo, a evocarme el amor
urgando con sus picos
afilados, inquiriendo en el beso
tibio de ese entonces y de ahora.
Sin cabeza bailan las horas
entre camisas de fuerza y cadenas.
Un sufrir lerdo se teje y decora
los buitres no se van y tampoco las horas
socavando la agonía entre penas
tu veneno corre al alma,
antídoto tus labios,
¿Dónde están ahora?
Esta tumba se agrieta
y callar el silencio no puedo
Una cripta vilmente profanada
donde en paz descansaba el
cadáver de este amor
Los buitres hicieron nido en la sien
y aunque ya se van al llegar el alcohol,
dejaron huevos empollados...