Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Doña gata
Doña gata se sentó en la esquina de su casa,
acicalando sus patas y lustrando sus zapatos.
Esperaba que su gato pasara para mirarla,
y muy juntos abrazados se fueron a la bailanta.
Que contenta estaba ella bamboleando su pollera,
mientras el con su elegancia la seguía en su carrera.
Eran novios de hace tiempo y tenían muchos planes,
casamiento, tener hijos ,crear la familia grande.
Que bello es el sentimiento que se guarda con amor,
que bello es el ver crecer el árbol de la ilusión.
Nunca se debe olvidar cuidar bien los sentimientos,
es la savia que alimenta el amor de cualquier cuerpo.
Doña gata se sentó en la esquina de su casa,
acicalando sus patas y lustrando sus zapatos.
Esperaba que su gato pasara para mirarla,
y muy juntos abrazados se fueron a la bailanta.
Que contenta estaba ella bamboleando su pollera,
mientras el con su elegancia la seguía en su carrera.
Eran novios de hace tiempo y tenían muchos planes,
casamiento, tener hijos ,crear la familia grande.
Que bello es el sentimiento que se guarda con amor,
que bello es el ver crecer el árbol de la ilusión.
Nunca se debe olvidar cuidar bien los sentimientos,
es la savia que alimenta el amor de cualquier cuerpo.
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