Lilith
Poeta fiel al portal
Cuentan que, por las noches, los rios de Castilla se humedecen en oscura y tierna sangre, manchando todo los campos de esta desliz...
Cuenta la leyenda
que no muy lejos de Castilla
hubo batallas indebidas
con un hombre osado en amores
que robaba a bellas muchachas virginales
su preciado don, bien guardado
para aquel que pagara mejor
el precio en mercado.
Pero las muchachas, hechizadas por el encanto
de aquel hombre robusto y alto,
de oscura cabellera y ojos azulados
su sonrisa arrancaba
hasta a la mas fria mujer de su atadura.
Se llevo tantas mujeres a sus aposentos
que los otros hombres no aguantaron mas
y decidieron destruirle, matarle, acabar con el
por haber arrebatado el regalo de Dios
a las pobres mujeres del reino.
Lo atraparon, lo ataron,
lo torturaron, lo pegaron, lo asesinaron,
arrancaron su piel, separararon sus miembros
y al final de todo, lo sepultaron en tierra no santa.
Fueron miles las mujeres que lloraron por su ausencia
e iban a su tumba, le lloraban y gritaban su nombre,
pero era en vano su tristeza.
Mas cada noche, cuando muchas de las damas le lloraban
decian oir voces,susurros, gemidos,
que acabaran con su propia vida,
las perseguian hasta en sueños de sexo impuro.
A los tres dias las damas no aguantaban mas
y se quitaban la vida encima de la tumba del amado
degollandose el cuello
y dejando que la sangre baje por la humeda tierra
llenando el sarcofago del hombre de sangre abundante.
Tantas mujeres murieron
que la poblacion se desvanecio
los hombres lloraban por sus mujeres,
las mujeres por su gran amor.
Pero he aqui,
que por toda la sangre acumulada de las damas,
por gracia o desdicha de su Señor,
el caballero volvió a nacer,
salio de la muerte y encamino su lugar,
como si no hubiera ocurrido nada.
Solo que, mientras caminaba,
un pasillo de mujeres hacia su sendero.
Infinito el numero de mujeres,
infinita la sangre derramada,
y ahora el hombre se adentra
a una nueva llamada.