DOLORA DEL DOLMEN INJURIADO
Abierto a todos los vientos
guardián del caleidoscopio
que encierra todos los reflejos del oro.
Óculo ciego por donde transitan
todas las eternidades.
Los brillos de tus mínimos espejos
desorientan al marino que busca en tu faro el sueño.
Réplica descompasada de la bóveda celeste
Granito dolorosamente parido
bajo las alas innúmeras de las cigarras en celo.
Compañero de los ecos que apenas rozan tus diedros
Suaves formas femeninas cariciosas
revestidas con el lujo ancestral de las hiedras que reptan
hasta tu cima ignorada por las aves.
El águila silenciosa sobrevuela tu majestad sin envidia
y su sombra fugaz escribe sobre tus líquenes
versos que ningún poeta inscribe en las antologías.
Y a tí magno homenaje a los días y a los trabajos
llegó la irreverente injuria la torpe inscripción airada
“JARM estuvo aquí el 12-6-88”
Y una lata vacía de refresco.
Abierto a todos los vientos
guardián del caleidoscopio
que encierra todos los reflejos del oro.
Óculo ciego por donde transitan
todas las eternidades.
Los brillos de tus mínimos espejos
desorientan al marino que busca en tu faro el sueño.
Réplica descompasada de la bóveda celeste
Granito dolorosamente parido
bajo las alas innúmeras de las cigarras en celo.
Compañero de los ecos que apenas rozan tus diedros
Suaves formas femeninas cariciosas
revestidas con el lujo ancestral de las hiedras que reptan
hasta tu cima ignorada por las aves.
El águila silenciosa sobrevuela tu majestad sin envidia
y su sombra fugaz escribe sobre tus líquenes
versos que ningún poeta inscribe en las antologías.
Y a tí magno homenaje a los días y a los trabajos
llegó la irreverente injuria la torpe inscripción airada
“JARM estuvo aquí el 12-6-88”
Y una lata vacía de refresco.
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