daniel garcia
Poeta recién llegado
En el sitio más sombrío y cotidiano, en la soledad de los secretos hay una puerta siempre abierta virgen de toda conciencia.
Con pasos silenciosos y promesas de placer en el bolsillo, aquella se invita a esta morada, y sin embargo no ha de ser la única ocasión; de pronto la tentación se convierte en almohada de todo lo demás, voluntad y dignidad duermen sedadas ya.
Sembrada sobre la duda y alimentada por la necesidad, retoña una fantasía cuyo fruto consumimos escondidos, a salvo de culpas y acusaciones, entonces solo entonces se disuelve, huye y se pierde en la oscuridad de la mente y comienza a doler lentamente, punzante duele; no el cuerpo, ni el orgasmo robado, duele el remordimiento en una pasión rasgada.
Pervertidas risas se escuchan
Y un extraño al espejo
Con vergüenza te mira:
¡Inocente ya jamás!
Bienvenido al mundo de todos