Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
La niebla curte la mirada, marchita la hoja
enjugándose las lágrimas de espesor, la otra arquitectura
se diseña temporalmente,
hasta que caiga el velo de los crónicos tic-tac de tu reloj.
Duermevelas de un voltaje.
Que en ausencias mitológicas
Los lobos guarecen en sus cavernas la lumbre del reflejo.
Hipotético y carnal .
Que sabría desde siempre deambular calle arriba la contaminada salsa de la vida,
refleja perdiz en mano,
otra Milana bonita.
Para todos aquellos que su toma de tierra
hace mal contacto con la nube maquillada por las alabanzas
y mentideros de señoritos caciques que entregan sus dádivas al servicio.
Una mirada atrás y el dolor
por el que la servidumbre ganaba derechos sindicales
y no la agria raquítica peluda utopía de los ideales de los tardíamente
asesinados hombres de paja.
Jugando con un fuego lleno de lirismo.
Siempre llegados a menos por la siembra de la necesidad que nos hace a todos
Sumisos números de D.N.I.
Reservados todos los derechos©
enjugándose las lágrimas de espesor, la otra arquitectura
se diseña temporalmente,
hasta que caiga el velo de los crónicos tic-tac de tu reloj.
Duermevelas de un voltaje.
Que en ausencias mitológicas
Los lobos guarecen en sus cavernas la lumbre del reflejo.
Hipotético y carnal .
Que sabría desde siempre deambular calle arriba la contaminada salsa de la vida,
refleja perdiz en mano,
otra Milana bonita.
Para todos aquellos que su toma de tierra
hace mal contacto con la nube maquillada por las alabanzas
y mentideros de señoritos caciques que entregan sus dádivas al servicio.
Una mirada atrás y el dolor
por el que la servidumbre ganaba derechos sindicales
y no la agria raquítica peluda utopía de los ideales de los tardíamente
asesinados hombres de paja.
Jugando con un fuego lleno de lirismo.
Siempre llegados a menos por la siembra de la necesidad que nos hace a todos
Sumisos números de D.N.I.
Reservados todos los derechos©