Divagaciones en la oscuridad
El humo del tabaco en mi habitación,
las sombras sibilinas que se pierden por sí mismas,
locura y orden,
anhelos espiritualistas.
Mi almohada demasiado empapada de paranoico pasado,
de turbias madrugadas,
del presente olvidado,
de toda la rabia.
Esta habitación se desborda,
se ama,
se odia,
se alza.
Y yo que pongo luz en ella
tras tantos partos de almas,
no encuentro mi propio parto
porque mi parto es la nada.
La nada,
el vacío,
el no-ser,
la espada.
Nada me haría falta si me quitaran todo
porque el Todo para mi no es más que una palabra,
podrían llenarme los bolsillos de monedas de oro,
pero yo nunca quise ni querré sacar tajada de nada.
Sólo vivo de la Luz
y de lo que a ella concierne.
Cuándo cierro los ojos soy Luz.
Cuándo los abro,
veo.
Dando forma a la carencia que otorga luego abundancia.
Yéndome directo al fondo.
Superficie envenenada.
Psycho
El humo del tabaco en mi habitación,
las sombras sibilinas que se pierden por sí mismas,
locura y orden,
anhelos espiritualistas.
Mi almohada demasiado empapada de paranoico pasado,
de turbias madrugadas,
del presente olvidado,
de toda la rabia.
Esta habitación se desborda,
se ama,
se odia,
se alza.
Y yo que pongo luz en ella
tras tantos partos de almas,
no encuentro mi propio parto
porque mi parto es la nada.
La nada,
el vacío,
el no-ser,
la espada.
Nada me haría falta si me quitaran todo
porque el Todo para mi no es más que una palabra,
podrían llenarme los bolsillos de monedas de oro,
pero yo nunca quise ni querré sacar tajada de nada.
Sólo vivo de la Luz
y de lo que a ella concierne.
Cuándo cierro los ojos soy Luz.
Cuándo los abro,
veo.
Dando forma a la carencia que otorga luego abundancia.
Yéndome directo al fondo.
Superficie envenenada.
Psycho