Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Queridos amigos y colegas,
Hoy me dirijo a ustedes con un corazón cargado de emociones encontradas y una necesidad profunda de expresar algo que he llevado en silencio durante mucho tiempo.En el año 2005, me uní a esta página bajo el seudónimo de Sebastian Jiménez. En ese momento, estaba luchando contra un cáncer non-Hodgkin y encontré en la escritura un refugio mientras recibía tratamiento. Desafortunadamente, en 2007, sufrí un segundo derrame cerebral que me dejó en coma durante seis meses. Durante ese oscuro periodo, mi hijo, creyendo que los médicos me habían declarado con muerte cerebral, tomó la dolorosa decisión de informar a todos, incluido el colegio profesional al que pertenecía, sobre mi supuesto fallecimiento.Quiero pedirles disculpas por cualquier dolor o confusión que esto haya causado. La verdad es que en 2011, contra todo pronóstico, regresé al mundo de los vivos. Aunque no regresé siendo la misma persona, y aunque mi lucha dejó cicatrices físicas y emocionales profundas, estoy aquí.Debo un agradecimiento especial a aquellos que rindieron homenaje a Sebastián. Vuestra muestra de amor y respeto durante esos años oscuros ha tocado mi alma de una manera que las palabras apenas pueden describir. He llorado al leer sus mensajes, al sentir el peso de su amor y al meditar sobre el dolor que mi ausencia causó.A Adriana, mi alma gemela y primera voz poética, quiero decirte que aunque haya estado en silencio, nunca dejaste de resonar en mí. Perdóname por el silencio, por las palabras no dichas, y por todo lo que hemos perdido en el camino.Hoy, aunque Sebastián Jiménez ya no exista de la manera que una vez conocieron, me esfuerzo por reconstruirme y seguir adelante, llevando conmigo el legado de amistad y arte que todos ustedes me ayudaron a construir. Gracias por todo, desde lo más profundo de mi ser renovado.Con todo mi respeto y gratitud, Jose Anibal ( Sebastian Jimenez)
Hoy me dirijo a ustedes con un corazón cargado de emociones encontradas y una necesidad profunda de expresar algo que he llevado en silencio durante mucho tiempo.En el año 2005, me uní a esta página bajo el seudónimo de Sebastian Jiménez. En ese momento, estaba luchando contra un cáncer non-Hodgkin y encontré en la escritura un refugio mientras recibía tratamiento. Desafortunadamente, en 2007, sufrí un segundo derrame cerebral que me dejó en coma durante seis meses. Durante ese oscuro periodo, mi hijo, creyendo que los médicos me habían declarado con muerte cerebral, tomó la dolorosa decisión de informar a todos, incluido el colegio profesional al que pertenecía, sobre mi supuesto fallecimiento.Quiero pedirles disculpas por cualquier dolor o confusión que esto haya causado. La verdad es que en 2011, contra todo pronóstico, regresé al mundo de los vivos. Aunque no regresé siendo la misma persona, y aunque mi lucha dejó cicatrices físicas y emocionales profundas, estoy aquí.Debo un agradecimiento especial a aquellos que rindieron homenaje a Sebastián. Vuestra muestra de amor y respeto durante esos años oscuros ha tocado mi alma de una manera que las palabras apenas pueden describir. He llorado al leer sus mensajes, al sentir el peso de su amor y al meditar sobre el dolor que mi ausencia causó.A Adriana, mi alma gemela y primera voz poética, quiero decirte que aunque haya estado en silencio, nunca dejaste de resonar en mí. Perdóname por el silencio, por las palabras no dichas, y por todo lo que hemos perdido en el camino.Hoy, aunque Sebastián Jiménez ya no exista de la manera que una vez conocieron, me esfuerzo por reconstruirme y seguir adelante, llevando conmigo el legado de amistad y arte que todos ustedes me ayudaron a construir. Gracias por todo, desde lo más profundo de mi ser renovado.Con todo mi respeto y gratitud, Jose Anibal ( Sebastian Jimenez)