IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Perdidos mis sollozos,
entre ríos de sucia esencia,
se revuelcan mis extremidades,
moviéndose, con desesperación,
como si el aire se retorciera,
impotentemente,
no soy cráneo,
no soy torso,
no soy cuerpo,
soy mente conectada a los ojos,
y aún observo a mi conciencia, reflejada,
en la dejadez de este cielo gris,
escarchas gélidas,
cortan con sus filos,
las pocas esperanzas de un grito negro,
la noche asciende,
y todo se cubre de soledad,
sombras que me abrazan
y me silencian con un beso,
mortuoriedad, de un dios
que pudo ser más que solo amor.
entre ríos de sucia esencia,
se revuelcan mis extremidades,
moviéndose, con desesperación,
como si el aire se retorciera,
impotentemente,
no soy cráneo,
no soy torso,
no soy cuerpo,
soy mente conectada a los ojos,
y aún observo a mi conciencia, reflejada,
en la dejadez de este cielo gris,
escarchas gélidas,
cortan con sus filos,
las pocas esperanzas de un grito negro,
la noche asciende,
y todo se cubre de soledad,
sombras que me abrazan
y me silencian con un beso,
mortuoriedad, de un dios
que pudo ser más que solo amor.