José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anduve siempre al aire libre.
Al descubierto.
Remonté vuelo con la música
en el campo.
La música está calando
un vericueto, en la calle,
en el cuarto, en la fugacidad.
Los deseos plasmados están
también en el aire,
veo nítido todo,
alado en la ausencia de peso,
en la antigravedad
nazco, no crezco.
Despojado de futuro navegar
tiene otro espesor.
Navegar pero sin tiempo de navegación.
Navegar sin timón, trashumante,
magnetizado por la fecundidad.
Navegar el resto, sin pensar en la herida
largando el futuro tonificante y afanoso
de la naranja madura, el almíbar del sol.
Tu rostro anhelante hocica el panal,
liba la desnudez de lo transitorio,
el tránsito es fugaz por el sueño.
Cómo hacer para detener el tiempo
en un beso contenedor de lo imposible,
que dé abrigo en tu camino.
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