José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
El confort tiene como instrumento el viento
que cabe en el oído,
en las manos que recogen la vibración del cuerpo,
en la lengua que mide el mundo
y convoca al estremecimiento.
La zona de la que hablo tiene un recinto concreto,
una latitud y longitud precisas,
una exploración en el espejo
y un infinito, un recorrido, una senda,
y la contención de todo este universo
mediante una red invisible.
El temblor al que apunto no cesa
y es más intenso cuanto más lejano.
que cabe en el oído,
en las manos que recogen la vibración del cuerpo,
en la lengua que mide el mundo
y convoca al estremecimiento.
La zona de la que hablo tiene un recinto concreto,
una latitud y longitud precisas,
una exploración en el espejo
y un infinito, un recorrido, una senda,
y la contención de todo este universo
mediante una red invisible.
El temblor al que apunto no cesa
y es más intenso cuanto más lejano.