cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
DIÁLOGO CON LA MUERTE
Hola señora muerte/No soy señora a pesar de mis años/¿Cuál es el nombre de sus padres?/Mi madre es la vida, mi padre el tiempo/¿Cuál es su génesis en todo caso?/Nací con el primer hombre que vino al mundo y murió,/¿Qué nacionalidad tiene?/Soy como se dice: Ciudadana del mundo, o si prefiere, del universo/¿Cuál es su función, oficio o trabajo?/Es creencia general, mantener el equilibrio poblacional, aunque no matemáticamente/¿Se considera la división de un entre muchos, o es una sola unidad?/Yo vivo en la vida de cada ser, hasta su muerte/¿Es su voluntad la muerte de cada uno de los seres vivos?/Cada ser orgánico tiene un ciclo de vida, determinado por distintos factores/¿Pero hay muertes inesperadas, fortuitas, súbitas entre el género humano?/Ya dije que yo vivo en cada uno de los seres vivos, no ejecutora de su muerte/Le ruego sea más explícita por favor, ¿es o no, responsable?/Mi nombre muerte es universalmente conocido, soy únicamente el nombre: soy solamente un ícono/Perdone pero no le entiendo todavía/Sí los insumos que dan vida, fuerza, vigor, al cuerpo, se agotan por alguna causa; esa vida se extingue, y le cuelgan la etiqueta con mi nombre de muerte/¿No obstante tiene un historial de tragedia, miedo y espanto?/Es que me han hecho motivo de argumentos en películas, símbolos y motivo de cuentos escritos, estrictamente comerciales/¿Le pregunto si le gusta la imagen descarnada con la guadaña que la presentan?/Ese es producto del esqueleto del ser humano, después de años sepultado, y supuestamente el motivo de mi trabajo/¿Está de acuerdo estar en los altares como la santa muerte?/Esas son creencias de algunas gentes, creyentes de lo espiritual de mi existencia/¿No se considera un espíritu entonces?/No; soy solamente una idea, como ya dije, en la mente de muchas personas/¿Pero acaso no de verdad existe/Sí pero solamente en la imaginación de la gente, para entender mejor la diferencia entre los dos estados del cuerpo del ser humano/En conclusión: Si no es espanto, ni santa, ni culpable de nada, pero nadie la quiere, ¿Quién es entonces?/Soy la efigie, la figura, el emblema, la amenaza, la incógnita, el martirio, la tristeza, el espanto, lo sagrado, lo no deseado, lo repudiado, lo comentado, en fin todo lo relacionado con el dolor y sufrimiento, pero insisto no soy más que un pretexto, por llamar de alguna manera, a quien determina la existencia, pero después de todo, yo soy inocente, pues la vida es nada más que un suspiro, de entrada y salida sin efecto retroactivo.
cristóbal monzón lemus.
Hola señora muerte/No soy señora a pesar de mis años/¿Cuál es el nombre de sus padres?/Mi madre es la vida, mi padre el tiempo/¿Cuál es su génesis en todo caso?/Nací con el primer hombre que vino al mundo y murió,/¿Qué nacionalidad tiene?/Soy como se dice: Ciudadana del mundo, o si prefiere, del universo/¿Cuál es su función, oficio o trabajo?/Es creencia general, mantener el equilibrio poblacional, aunque no matemáticamente/¿Se considera la división de un entre muchos, o es una sola unidad?/Yo vivo en la vida de cada ser, hasta su muerte/¿Es su voluntad la muerte de cada uno de los seres vivos?/Cada ser orgánico tiene un ciclo de vida, determinado por distintos factores/¿Pero hay muertes inesperadas, fortuitas, súbitas entre el género humano?/Ya dije que yo vivo en cada uno de los seres vivos, no ejecutora de su muerte/Le ruego sea más explícita por favor, ¿es o no, responsable?/Mi nombre muerte es universalmente conocido, soy únicamente el nombre: soy solamente un ícono/Perdone pero no le entiendo todavía/Sí los insumos que dan vida, fuerza, vigor, al cuerpo, se agotan por alguna causa; esa vida se extingue, y le cuelgan la etiqueta con mi nombre de muerte/¿No obstante tiene un historial de tragedia, miedo y espanto?/Es que me han hecho motivo de argumentos en películas, símbolos y motivo de cuentos escritos, estrictamente comerciales/¿Le pregunto si le gusta la imagen descarnada con la guadaña que la presentan?/Ese es producto del esqueleto del ser humano, después de años sepultado, y supuestamente el motivo de mi trabajo/¿Está de acuerdo estar en los altares como la santa muerte?/Esas son creencias de algunas gentes, creyentes de lo espiritual de mi existencia/¿No se considera un espíritu entonces?/No; soy solamente una idea, como ya dije, en la mente de muchas personas/¿Pero acaso no de verdad existe/Sí pero solamente en la imaginación de la gente, para entender mejor la diferencia entre los dos estados del cuerpo del ser humano/En conclusión: Si no es espanto, ni santa, ni culpable de nada, pero nadie la quiere, ¿Quién es entonces?/Soy la efigie, la figura, el emblema, la amenaza, la incógnita, el martirio, la tristeza, el espanto, lo sagrado, lo no deseado, lo repudiado, lo comentado, en fin todo lo relacionado con el dolor y sufrimiento, pero insisto no soy más que un pretexto, por llamar de alguna manera, a quien determina la existencia, pero después de todo, yo soy inocente, pues la vida es nada más que un suspiro, de entrada y salida sin efecto retroactivo.
cristóbal monzón lemus.