Nat Guttlein
さん
Duele.
Punza.
Caen pedazos de abismo,
y sobrevuelan los escombros de un pasado herido.
Sangrante,
delirante ahí en donde me encuentro,
cara a cara conmigo misma.
El espejo se burla y ríe fuerte.
Los sonidos chillones me tapan los oídos.
Ahí en ese mismo instante en el cual suena.
Repiquetea,
ese celular que intenta mantenerme atada a la realidad.
Ese artefacto que me titila en el recuerdo,
tu nombre que no aparece cuando los fantasmas me vienen a lastimar.
El espectro de un amor atravesado por los "quizás".
La línea temporal de otro universo,
en el que tú y yo existimos a la par.
Miro el cielo gris que pinta el techo de mi habitación.
Hoy quizás sea otro domingo lluvioso.
Si,
tempestuoso.
Por dentro principalmente.
Punza.
Caen pedazos de abismo,
y sobrevuelan los escombros de un pasado herido.
Sangrante,
delirante ahí en donde me encuentro,
cara a cara conmigo misma.
El espejo se burla y ríe fuerte.
Los sonidos chillones me tapan los oídos.
Ahí en ese mismo instante en el cual suena.
Repiquetea,
ese celular que intenta mantenerme atada a la realidad.
Ese artefacto que me titila en el recuerdo,
tu nombre que no aparece cuando los fantasmas me vienen a lastimar.
El espectro de un amor atravesado por los "quizás".
La línea temporal de otro universo,
en el que tú y yo existimos a la par.
Miro el cielo gris que pinta el techo de mi habitación.
Hoy quizás sea otro domingo lluvioso.
Si,
tempestuoso.
Por dentro principalmente.