Tomás M. Plaza
Poeta recién llegado
[center:e73f059f20]DIA CUATRO
De la quietud.
Es silencio... ¿Y el viento?
Hoy he despertado cerca de un árbol sin fruto,
estoy empezando a creer que siempre he estado aquí,
pero esa luz y esa paz, las recuerdo.
Ya no me duelen los pasos y tampoco me he caído,
mis manos estan creciendo, estoy bien,
quiero cantar, hay aves y nubes... y esa luz,
todavía brilla, siento paz y calor... esa luz.
¿Hay alguien ahí? De nuevo el silencio...
Hay tanta tranquilidad que hastía,
¿Qué significan los atardeceres rojos?
Alguien los está lastimando, son tan bellos y tan quietos.
He comenzado a pensar que esa luz me mira,
¿Y si fueran los demonios?
A veces parece que escucho palabras... y gritos,
esta quietud me está volviendo loco.
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De la quietud.
Es silencio... ¿Y el viento?
Hoy he despertado cerca de un árbol sin fruto,
estoy empezando a creer que siempre he estado aquí,
pero esa luz y esa paz, las recuerdo.
Ya no me duelen los pasos y tampoco me he caído,
mis manos estan creciendo, estoy bien,
quiero cantar, hay aves y nubes... y esa luz,
todavía brilla, siento paz y calor... esa luz.
¿Hay alguien ahí? De nuevo el silencio...
Hay tanta tranquilidad que hastía,
¿Qué significan los atardeceres rojos?
Alguien los está lastimando, son tan bellos y tan quietos.
He comenzado a pensar que esa luz me mira,
¿Y si fueran los demonios?
A veces parece que escucho palabras... y gritos,
esta quietud me está volviendo loco.
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