Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi jirafa azul
se fue de paseo
y cayó, confiada,
detrás del espejo.
Se quedó atrapada
con su largo cuello
metido en un hueco,
detrás del espejo.
Ruédate un poquito,
no alcanzan mis dedos,
mi brazo no alcanza
detrás del espejo.
Mañana temprano
le diré al abuelo
que tú te caíste
detrás del espejo.
Y él, con sus anteojos
y sus dedos viejos,
¡verás que te agarra
detrás del espejo!
se fue de paseo
y cayó, confiada,
detrás del espejo.
Se quedó atrapada
con su largo cuello
metido en un hueco,
detrás del espejo.
Ruédate un poquito,
no alcanzan mis dedos,
mi brazo no alcanza
detrás del espejo.
Mañana temprano
le diré al abuelo
que tú te caíste
detrás del espejo.
Y él, con sus anteojos
y sus dedos viejos,
¡verás que te agarra
detrás del espejo!