Diana Kent
Poeta recién llegado
En eterna despedida
de abrazos anhelados
no emprendemos recorrido
sino dando vuelta en esquinas
a veces, nos avistamos
como herejes en rumbo devastado
de la vida ansiosa de siembras,
la ilusión infantil haciendo ronda
al taciturno romance del tiempo
y el espacio
mientras la historia
nos toma de las manos
por iguales calles sedientas de amparo
con la ingratitud de la ignominia
en el desvelo del yacer latente...
un último y repetido adiós.
de abrazos anhelados
no emprendemos recorrido
sino dando vuelta en esquinas
a veces, nos avistamos
como herejes en rumbo devastado
de la vida ansiosa de siembras,
la ilusión infantil haciendo ronda
al taciturno romance del tiempo
y el espacio
mientras la historia
nos toma de las manos
por iguales calles sedientas de amparo
con la ingratitud de la ignominia
en el desvelo del yacer latente...
un último y repetido adiós.