IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Crucificado aquel dios,
ahora su voluntad,
se retuerce en cada pecho,
de cada ser corrupto,
oraciones destinadas
a un umbral que se entiende apartado,
deseos impuros,
anhelos ofuscados,
marcan la herida de un cielo moribundo,
infiernos gélidos,
anuncian muertes,
que simularán nuevas eternidades
de extenso arrepentimiento,
caen en nuestros ojos,
lágrimas de una lluvia que nos enseña
a observar nuestra propia melancolía,
por siempre perdida,
en la nostalgia de días irrecuperables.
ahora su voluntad,
se retuerce en cada pecho,
de cada ser corrupto,
oraciones destinadas
a un umbral que se entiende apartado,
deseos impuros,
anhelos ofuscados,
marcan la herida de un cielo moribundo,
infiernos gélidos,
anuncian muertes,
que simularán nuevas eternidades
de extenso arrepentimiento,
caen en nuestros ojos,
lágrimas de una lluvia que nos enseña
a observar nuestra propia melancolía,
por siempre perdida,
en la nostalgia de días irrecuperables.