lexmi
Poeta asiduo al portal
[center:9080e25900]Desquicio[/center:9080e25900]
Mi orgullo jamás dejará que se vea de mí más allá de lo que los ojos puedan ver... y es éste, el que no me dejará jamás tener lo que anhelo, en todo aspecto... supongo que no hay más palabras, ya están dichas las necesarias.
Hubiese dicho te quiero, pero ya ni eso tendría sentido... y ahora me encuentro con un alboroto de emociones, que ya no sé ni que quiero hacer... si gritar y tirar todo por el suelo o simplemente llorar... y creo que llorar es la única solución que me queda, llorar hasta que no queden fuerzas para volver a reír mañana... dejar que las circunstancias me sobrepasen y llorar, pero estos ojos miserables no dejan paso a que ocurra y se me aprieta el pecho, y el alma pareciese que va a explosionar... no quise ser yo, en este tiempo, siempre pensando en mí, buscando mi comodidad y complacencia, quise ser quien entregara y no reclamara y hoy por hoy estuvo mal... soy la consecuencia de mis palabras y éstas se han vuelto en contra de mi misma... ¡ay! si pudiera retroceder los días, y callar lo que dije, callar los sentimientos y ser quien soy... con aquella barrera de soledad, de rudeza, de dominar el mundo con tan sólo las palabras... jamás hubiese querido y de así sentirlo, lo terminaría ahogando en un mar de razonamiento hecho verdad imperativa... abajo los sentimientos, primero la persona, que es fría, y sin ellos, no al sufrimiento...
Y ahora que hago, me arrepiento, me arrepiento, y no hay más que eso, el arrepentimiento postrero, innecesario que si lo hubiese hecho a tiempo, ¿estaría en esta situación?... no debiera me arrepiento por qué he de querer lo que nunca será mío maldita sea la palabra que no nace en el momento oportuno, maldita la palabra que se escapa del alma a cambio de esta soledad que me encierra toma mi soledad, vívela siéntela, ¿podrías usar las palabras para describirla? No, no tiene palabras ¿podrías decir lo que llevo dentro? No, no podrías Soy la consecuencia de lo que nunca debió ser, la consecuencia de intentar ser quien fui otrora, la consecuencia de intentar resucitar aquella Norma que había muerto, por el daño de años atrás ocasionado consecuencia del sentimiento que me llevó a ser la que ya no quería ser y si lo hubiese hecho en pleno, qué sería de mí en estos momentos otra consecuencia de lo que había olvidado e intentaba recordar soy lo que soy, quien soy, la que hoy se lastima con estos sucesos, la que no quiere saber nada más de lo que es vivir los sentimientos a cambio de qué quién me lo dice a cambio de qué de unos días de compartir lo básico, lo íntimo de entregar mis besos la consecuencia de qué me gustaría saberlo soy la consecuencia de lo que no hago, lo que oculto, lo que callo pero si hiciese otra cosa, si fuese distinto, si dijera a viva voz lo que siento, si me expresara a través de la voz y no estas fallidas palabras ¿lograría algo?, ¿encontraría lo buscado? tal vez sí pero bien sé que no sería de esa forma seguiría siendo la consecuencia, no de lo oculto, si no de lo que a viva voz he expresado y como ahora me duelen las palabras, me atormentaría la voz, que sería la palabra hablada, que más verdad en ella encerrada la consecuencia de todo esto un yo herido, un yo torturado, un yo que no tiene vida propia, dependiendo de un sentimiento y este orgullo que me come la esencia de ser yo, que me marea en el momento de hacer las cosas, un yo patético, un orgullo insensato mas es lo único que tengo, ya no hay más como se diría al perderte yo a ti pero me he perdido más a mi... que cualquier cosa y en estos sucesos me fragmento, explosiono en mil pedazos y ya ninguno tiene la unión perfecta aquella capaz de formar mi ser aquel ser que no tiene fallas, que no sabe de egoísmos aquel ser perfecto para un futuro perfecto ¿quién soy entonces?, si mis fragmentos se han unido por necesidad del ser, pero como un rompecabezas que a fuerza de encaje se han unido sus partes, sin sentido, formando un algo que no es un todo es un a medias, un desquiciado conjunto de sin sentidos, un anunciado principio fallido de un final que no será jamás
Estos son mis sentimientos, reforzados de orgullo esto soy yo, quien no he sido, quien no seré, quien no será jamás esto soy yo, aquella que siente en profundidad los sentimientos, y se auto explosiona, tal vez en busca de la lástima de otros, de mendigar afectos de buscar en lo ajeno lo que nunca me pertenecerá por defecto hurtar las caricias que restan en un día cualquiera, entregar a cien el alma, para retribución de un céntimo de afecto, que debieran bastar
Este mi orgullo que me ensordece, que me aplaca, que me domina busco por mis palabras lo prohibido y en sensatez de saber que este lastimero escrito es sólo para sentirme víctima, compadecerme de mi misma, buscar culpables de lo sucedido, cuando no hay más culpables que yo este yo que no aprende en el tiempo y vuelve, vuelve, vuelve a caer en las mismas circunstancias de inestabilidad de siempre, aquella inconsecuencia de lo dicho, lo sentido y lo hecho inconsecuencia con el pensamiento y el raciocinio de lo que ocurre lastima de mi misma es lo único que queda, el orgullo me viste con la fachada intachable, intacta, imparcial, mientras el alma se ha desnudado y se arrastra nuevamente por el fondo de un precipicio, en el cual ha caído tantas veces, arrastrándose, lamentándose, sufriendo, como alma en pena, condenada por las circunstancias y como hoy condenada por las palabras de quien la quiere pero rechaza
Esta soy yo la que no soy, la que fui, la que pretendo, la que nunca seré ésta soy yo un papel escrito con la tinta de una fábrica sin sentimientos un papel, un archivo, un resquicio de la tecnología en el computador cuya programación ha fallado y no le queda más que ser la construcción de un nuevo ser a base de fragmentos carentes de esencia, pero ordenados como lo exige la nueva comedia.
06-09-05... introvertida
Mi orgullo jamás dejará que se vea de mí más allá de lo que los ojos puedan ver... y es éste, el que no me dejará jamás tener lo que anhelo, en todo aspecto... supongo que no hay más palabras, ya están dichas las necesarias.
Hubiese dicho te quiero, pero ya ni eso tendría sentido... y ahora me encuentro con un alboroto de emociones, que ya no sé ni que quiero hacer... si gritar y tirar todo por el suelo o simplemente llorar... y creo que llorar es la única solución que me queda, llorar hasta que no queden fuerzas para volver a reír mañana... dejar que las circunstancias me sobrepasen y llorar, pero estos ojos miserables no dejan paso a que ocurra y se me aprieta el pecho, y el alma pareciese que va a explosionar... no quise ser yo, en este tiempo, siempre pensando en mí, buscando mi comodidad y complacencia, quise ser quien entregara y no reclamara y hoy por hoy estuvo mal... soy la consecuencia de mis palabras y éstas se han vuelto en contra de mi misma... ¡ay! si pudiera retroceder los días, y callar lo que dije, callar los sentimientos y ser quien soy... con aquella barrera de soledad, de rudeza, de dominar el mundo con tan sólo las palabras... jamás hubiese querido y de así sentirlo, lo terminaría ahogando en un mar de razonamiento hecho verdad imperativa... abajo los sentimientos, primero la persona, que es fría, y sin ellos, no al sufrimiento...
Y ahora que hago, me arrepiento, me arrepiento, y no hay más que eso, el arrepentimiento postrero, innecesario que si lo hubiese hecho a tiempo, ¿estaría en esta situación?... no debiera me arrepiento por qué he de querer lo que nunca será mío maldita sea la palabra que no nace en el momento oportuno, maldita la palabra que se escapa del alma a cambio de esta soledad que me encierra toma mi soledad, vívela siéntela, ¿podrías usar las palabras para describirla? No, no tiene palabras ¿podrías decir lo que llevo dentro? No, no podrías Soy la consecuencia de lo que nunca debió ser, la consecuencia de intentar ser quien fui otrora, la consecuencia de intentar resucitar aquella Norma que había muerto, por el daño de años atrás ocasionado consecuencia del sentimiento que me llevó a ser la que ya no quería ser y si lo hubiese hecho en pleno, qué sería de mí en estos momentos otra consecuencia de lo que había olvidado e intentaba recordar soy lo que soy, quien soy, la que hoy se lastima con estos sucesos, la que no quiere saber nada más de lo que es vivir los sentimientos a cambio de qué quién me lo dice a cambio de qué de unos días de compartir lo básico, lo íntimo de entregar mis besos la consecuencia de qué me gustaría saberlo soy la consecuencia de lo que no hago, lo que oculto, lo que callo pero si hiciese otra cosa, si fuese distinto, si dijera a viva voz lo que siento, si me expresara a través de la voz y no estas fallidas palabras ¿lograría algo?, ¿encontraría lo buscado? tal vez sí pero bien sé que no sería de esa forma seguiría siendo la consecuencia, no de lo oculto, si no de lo que a viva voz he expresado y como ahora me duelen las palabras, me atormentaría la voz, que sería la palabra hablada, que más verdad en ella encerrada la consecuencia de todo esto un yo herido, un yo torturado, un yo que no tiene vida propia, dependiendo de un sentimiento y este orgullo que me come la esencia de ser yo, que me marea en el momento de hacer las cosas, un yo patético, un orgullo insensato mas es lo único que tengo, ya no hay más como se diría al perderte yo a ti pero me he perdido más a mi... que cualquier cosa y en estos sucesos me fragmento, explosiono en mil pedazos y ya ninguno tiene la unión perfecta aquella capaz de formar mi ser aquel ser que no tiene fallas, que no sabe de egoísmos aquel ser perfecto para un futuro perfecto ¿quién soy entonces?, si mis fragmentos se han unido por necesidad del ser, pero como un rompecabezas que a fuerza de encaje se han unido sus partes, sin sentido, formando un algo que no es un todo es un a medias, un desquiciado conjunto de sin sentidos, un anunciado principio fallido de un final que no será jamás
Estos son mis sentimientos, reforzados de orgullo esto soy yo, quien no he sido, quien no seré, quien no será jamás esto soy yo, aquella que siente en profundidad los sentimientos, y se auto explosiona, tal vez en busca de la lástima de otros, de mendigar afectos de buscar en lo ajeno lo que nunca me pertenecerá por defecto hurtar las caricias que restan en un día cualquiera, entregar a cien el alma, para retribución de un céntimo de afecto, que debieran bastar
Este mi orgullo que me ensordece, que me aplaca, que me domina busco por mis palabras lo prohibido y en sensatez de saber que este lastimero escrito es sólo para sentirme víctima, compadecerme de mi misma, buscar culpables de lo sucedido, cuando no hay más culpables que yo este yo que no aprende en el tiempo y vuelve, vuelve, vuelve a caer en las mismas circunstancias de inestabilidad de siempre, aquella inconsecuencia de lo dicho, lo sentido y lo hecho inconsecuencia con el pensamiento y el raciocinio de lo que ocurre lastima de mi misma es lo único que queda, el orgullo me viste con la fachada intachable, intacta, imparcial, mientras el alma se ha desnudado y se arrastra nuevamente por el fondo de un precipicio, en el cual ha caído tantas veces, arrastrándose, lamentándose, sufriendo, como alma en pena, condenada por las circunstancias y como hoy condenada por las palabras de quien la quiere pero rechaza
Esta soy yo la que no soy, la que fui, la que pretendo, la que nunca seré ésta soy yo un papel escrito con la tinta de una fábrica sin sentimientos un papel, un archivo, un resquicio de la tecnología en el computador cuya programación ha fallado y no le queda más que ser la construcción de un nuevo ser a base de fragmentos carentes de esencia, pero ordenados como lo exige la nueva comedia.
06-09-05... introvertida