IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Reducidos,
nuestros reductos mutan,
como camaleónicos dolores,
aquí, nuestras razones se pierden,
sabiduría de pocos días,
perdemos las noches,
nos perdemos entre sueños,
hasta que los días nos olvidan,
abandonados, sin sentidos, ni voz,
gritamos enmudeciendo a nuestra mente,
un último sollozo,
eterno,
porque nadie sabe que hay después.
nuestros reductos mutan,
como camaleónicos dolores,
aquí, nuestras razones se pierden,
sabiduría de pocos días,
perdemos las noches,
nos perdemos entre sueños,
hasta que los días nos olvidan,
abandonados, sin sentidos, ni voz,
gritamos enmudeciendo a nuestra mente,
un último sollozo,
eterno,
porque nadie sabe que hay después.