Lilith
Poeta fiel al portal
Rapidamente, y sin conocimiento, me miro las muñecas para saber si lo que veo es real, y estas no dejaban de manar, aunque la sangre se perdia en la oscuridad de ese lugar... Sigo vestida con los mismos harapos que me puse para mi despedida, y note en mi cara que el maquillaje seguia, pero corrido por las lagrimas, las que se convertian en negras almas...
Comienzo a caminar sin sentido, gritando si alguien o algun ser existe en el mismo territorio que yo... Y asi fue. De mis gritos fortuitos una fina voz sumergia del silencio. Mientras gritamos, notamos que nos acercamos, y al final de este recorrido, nos vemos las caras desconocidas...
Un chico, el cual se notaba que habia llorado, y que su manera de pensar y vestir es igual al mio... Negro y lacio cabello, ojos azules como el mar, figura desesmerada, como caida en el pecado de la anorexia o bulimia... Comenzamos a hablar y el muchacho me dice que el tambien se cortó las venas, harto de este mundo de rencor y odio, y que sin sentido vino aqui despues de su enfermedad y su augurio de sangre derramada...
De pronto, una luz dañina se escapa de entre muchas partes... Una figura encapuchada aparece entre las llamas de un fuego que nos rodea sin salida... Destapa su cara, y mi voz se rompió... El mismisimo Satán estaba frente nosotros, quien nos iba a declarar unas decisiones... Con voz oscura y tenebrosa explica que en el purgatorio está, donde los dos emos muerto a la misma hora y por el mismo motivo, y que elegir deberiamos ya... Nos dice que podemos elegir dos modos de vida despues de nuestro suicidio... Una es subir al cielo y ser adorado por Dios, y otro bajar al infierno y convertirse en un angel caido, para servirle en todos los mundos...
Pense unos segundos...siempre deseé ser un angel caido, el cual volar al lado de Satan y conquistar tierras y mundos... Pero podria salvar mi alma y subir al paraiso del que seria feliz...
Pero no... Con voz resonante a él le dije, segura, de que daria mi alma eternamente por junto a él estar en el inframundo...
De pronto un dolor enorme escapa en mi espalda, pues dos hermosas alas negras salen de esta... Comienzo a llorar, pero no lagrimas, sino sangre, al igual que de mis manos y pues corre alegremente esta sustancia... Satan me dio la mano, y con un gesto de despedida al otro errante, bajamos al infierno, donde en estos momentos, os escribo mientras Este me besa suavemente... Adeux...
Lilith
Comienzo a caminar sin sentido, gritando si alguien o algun ser existe en el mismo territorio que yo... Y asi fue. De mis gritos fortuitos una fina voz sumergia del silencio. Mientras gritamos, notamos que nos acercamos, y al final de este recorrido, nos vemos las caras desconocidas...
Un chico, el cual se notaba que habia llorado, y que su manera de pensar y vestir es igual al mio... Negro y lacio cabello, ojos azules como el mar, figura desesmerada, como caida en el pecado de la anorexia o bulimia... Comenzamos a hablar y el muchacho me dice que el tambien se cortó las venas, harto de este mundo de rencor y odio, y que sin sentido vino aqui despues de su enfermedad y su augurio de sangre derramada...
De pronto, una luz dañina se escapa de entre muchas partes... Una figura encapuchada aparece entre las llamas de un fuego que nos rodea sin salida... Destapa su cara, y mi voz se rompió... El mismisimo Satán estaba frente nosotros, quien nos iba a declarar unas decisiones... Con voz oscura y tenebrosa explica que en el purgatorio está, donde los dos emos muerto a la misma hora y por el mismo motivo, y que elegir deberiamos ya... Nos dice que podemos elegir dos modos de vida despues de nuestro suicidio... Una es subir al cielo y ser adorado por Dios, y otro bajar al infierno y convertirse en un angel caido, para servirle en todos los mundos...
Pense unos segundos...siempre deseé ser un angel caido, el cual volar al lado de Satan y conquistar tierras y mundos... Pero podria salvar mi alma y subir al paraiso del que seria feliz...
Pero no... Con voz resonante a él le dije, segura, de que daria mi alma eternamente por junto a él estar en el inframundo...
De pronto un dolor enorme escapa en mi espalda, pues dos hermosas alas negras salen de esta... Comienzo a llorar, pero no lagrimas, sino sangre, al igual que de mis manos y pues corre alegremente esta sustancia... Satan me dio la mano, y con un gesto de despedida al otro errante, bajamos al infierno, donde en estos momentos, os escribo mientras Este me besa suavemente... Adeux...
Lilith
