Hoy cuenta doy, que mi persona, ha llegado a su final,
Despellejado de valores, introspectivo, y sin sabores
discurro por cuanto natura me ha limitado..
me introduzco en mis entrañas, que trémulas regurgitan,
y pocas son de costo, devalúan su peso en plomo,
mas batallas no han de seguir, y solo me disuelvo,
entre el olvido del frío atardecer....
[center:9a479b160f]Despojo...[/center:9a479b160f]
[center:9a479b160f]Disuelvo de manera leve, las tripas, que respiran
liberadas, por el lampo de una hoja.
En un solo giro de espada, una puerta se abre
hacia mis entrañas, y derramando la putrefacción,
se levanta la hediondez de un llanto suicida.
Desvalorizado, por acometer, en contra las leyes,
de un señor ciego, con aires de grandeza,
Ese megalomaniaco punto astral ,
donde se funde el tiempo y el espacio,
que resulta ser, nada mas que una bola de prejuicios.
Y yo le escupo a su inexistente cara,
y lo alimento de mi negrura, intoxicando,
su absurda y malograda creación.
Y los vástagos, estúpidos que aguardan su redención,
me observan asqueados, ven chorrear mi cuerpo,
y sus gargantas se contraen, excretando su propia suciedad,
sin saber, que de la misma inmundicia, somos todos,
del mismo barro podrido.
No los culpo... Son corderos solamente...
... O lobos delicados... O simples maricones...
Rezan por mi alma, y yo les pateo la conciencia,
lloran por mi muerte, y yo les río a carcajadas.
Ya no estaré, agonizando en su asqueroso basural,
y me embriagare, de su dolor, gozaré la eternidad,
la materia no obstaculizará...
Vuelvo, vomitado hacia mi infierno...
Regeneradas, mis membranosas alas,
las escamas, que una vez fueron plumas,
son armadura en mi oscuridad...
Y soy, he sido, vuelvo a ser..
Quien entre las gran muchedumbre celeste,
retronó sobre el éter infinito...
Y vuelvo a arder con gozo,
en el paraíso de los caídos.... [/center:9a479b160f]
Despellejado de valores, introspectivo, y sin sabores
discurro por cuanto natura me ha limitado..
me introduzco en mis entrañas, que trémulas regurgitan,
y pocas son de costo, devalúan su peso en plomo,
mas batallas no han de seguir, y solo me disuelvo,
entre el olvido del frío atardecer....
[center:9a479b160f]Despojo...[/center:9a479b160f]
[center:9a479b160f]Disuelvo de manera leve, las tripas, que respiran
liberadas, por el lampo de una hoja.
En un solo giro de espada, una puerta se abre
hacia mis entrañas, y derramando la putrefacción,
se levanta la hediondez de un llanto suicida.
Desvalorizado, por acometer, en contra las leyes,
de un señor ciego, con aires de grandeza,
Ese megalomaniaco punto astral ,
donde se funde el tiempo y el espacio,
que resulta ser, nada mas que una bola de prejuicios.
Y yo le escupo a su inexistente cara,
y lo alimento de mi negrura, intoxicando,
su absurda y malograda creación.
Y los vástagos, estúpidos que aguardan su redención,
me observan asqueados, ven chorrear mi cuerpo,
y sus gargantas se contraen, excretando su propia suciedad,
sin saber, que de la misma inmundicia, somos todos,
del mismo barro podrido.
No los culpo... Son corderos solamente...
... O lobos delicados... O simples maricones...
Rezan por mi alma, y yo les pateo la conciencia,
lloran por mi muerte, y yo les río a carcajadas.
Ya no estaré, agonizando en su asqueroso basural,
y me embriagare, de su dolor, gozaré la eternidad,
la materia no obstaculizará...
Vuelvo, vomitado hacia mi infierno...
Regeneradas, mis membranosas alas,
las escamas, que una vez fueron plumas,
son armadura en mi oscuridad...
Y soy, he sido, vuelvo a ser..
Quien entre las gran muchedumbre celeste,
retronó sobre el éter infinito...
Y vuelvo a arder con gozo,
en el paraíso de los caídos.... [/center:9a479b160f]