Angelluzgris
Poeta recién llegado
Hoy puedo recordarte sin dolor.
Aquellos momentos que me regalaste,
aquellos que yo te permití vivir conmigo.
Cariño, lo sabes bien…
este sabor no se irá tan rápido.
Aún resuena tu respiración
en la habitación de mi soledad.
Me rindo.
Me rindo una vez más.
Quiero más.
Lo sé.
Lo sé.
Tal vez para ti fue un juego.
Y aquí estoy,
tomando tu mano otra vez,
escuchando cómo susurras mi nombre en mi oído
y dices despacio:
“Déjame entrar…
en tus pensamientos, cariño.
Deja que desordene tu mundo interior.”
Sonrío, sabiendo que si lo deseo
podemos danzar toda la noche,
como si fuera la última vez.
Sabes cómo me pierdo en tu aroma,
en tu sudor,
en tu instinto salvaje,
en esos movimientos de animal
que solo tú sabes provocar en mí.
Hoy puedo decir
que viví en tu piel.
Que tocarte fue rozar el paraíso.
Pero es momento de despertar.
Ha sido un sueño muy real…
y ahora camino descalza
fuera de él.
Aquellos momentos que me regalaste,
aquellos que yo te permití vivir conmigo.
Cariño, lo sabes bien…
este sabor no se irá tan rápido.
Aún resuena tu respiración
en la habitación de mi soledad.
Me rindo.
Me rindo una vez más.
Quiero más.
Lo sé.
Lo sé.
Tal vez para ti fue un juego.
Y aquí estoy,
tomando tu mano otra vez,
escuchando cómo susurras mi nombre en mi oído
y dices despacio:
“Déjame entrar…
en tus pensamientos, cariño.
Deja que desordene tu mundo interior.”
Sonrío, sabiendo que si lo deseo
podemos danzar toda la noche,
como si fuera la última vez.
Sabes cómo me pierdo en tu aroma,
en tu sudor,
en tu instinto salvaje,
en esos movimientos de animal
que solo tú sabes provocar en mí.
Hoy puedo decir
que viví en tu piel.
Que tocarte fue rozar el paraíso.
Pero es momento de despertar.
Ha sido un sueño muy real…
y ahora camino descalza
fuera de él.