Diana Kent
Poeta recién llegado
Se entrecruzan errantes caminos. Me desgrano como el poniente al caer el día y le tiendo mi mano al dolor.
Retrato tardío, espiral del tiempo en frenesí hacia ¿dónde?.
Con una sonrisa se enciende una esperanza, se calma la angustia...se espanta una ilusión.
Con el olvido...me pierdo en el nido de las sábanas y me despierta, de pronto, tu corazón jugando a esconderse.
Abrazo que inventa iguales historias, savia esparcida entre cuerpos dibujados por unas bocas....
Manos que eran mías. Voz que endulzó la ronda de mis sueños. Ojos que fueron el hechizo de la luna.
Duendes que cercaban el camino.
No te ví partir.
Retrato tardío, espiral del tiempo en frenesí hacia ¿dónde?.
Con una sonrisa se enciende una esperanza, se calma la angustia...se espanta una ilusión.
Con el olvido...me pierdo en el nido de las sábanas y me despierta, de pronto, tu corazón jugando a esconderse.
Abrazo que inventa iguales historias, savia esparcida entre cuerpos dibujados por unas bocas....
Manos que eran mías. Voz que endulzó la ronda de mis sueños. Ojos que fueron el hechizo de la luna.
Duendes que cercaban el camino.
No te ví partir.