Desorden
Sumergido en el caos absoluto del vivir,
cautivo del incesante sopor del día a día,
pidiendo a gritos una absolución que no llegaba,
en mi eterna condición de preso, malvivía.
Trato de poner orden en el mundo externo,
como evasiva a enfrentarme a una realidad,
cada día más evidente,
cada día más confusa.
Ordeno, ordeno el espacio físico
obedeciendo fielmente a la simetría,
pues más puede en mí el temor
que la certeza y la experiencia.
No tengo afán, sin embargo,
de organizar mi cabeza.
Ideas, miedos,
y aires de grandeza.
Sumergido en el caos absoluto del vivir,
cautivo del incesante sopor del día a día,
pidiendo a gritos una absolución que no llegaba,
en mi eterna condición de preso, malvivía.
Trato de poner orden en el mundo externo,
como evasiva a enfrentarme a una realidad,
cada día más evidente,
cada día más confusa.
Ordeno, ordeno el espacio físico
obedeciendo fielmente a la simetría,
pues más puede en mí el temor
que la certeza y la experiencia.
No tengo afán, sin embargo,
de organizar mi cabeza.
Ideas, miedos,
y aires de grandeza.