Armonia
Poeta veterana
Tú, yo,
la soledad del mundo a nuestros pies,
como roedor
que carcome la entraña
de una cometa.
Tú, yo,
los brazos del silencio,
despertando el viento que retoza
con el agua seca
en la nube de sol.
Tú,yo,
desgarrando el cielo
con los dedos de una nube
que amenaza con decorar
el uniforme del suelo.
Tú, yo,
entrelazados
extendiendo el abrazo
hasta la huella dactilar del mar,
perdiendo la decencia.
Tú, yo,
el desierto nació para albergarnos
en las sábanas que un ocaso pintó de algodón
cuando una noche sin luna
fue testigo.