agathos
Poeta recién llegado
Deseo.
Creo en el deseo.
Aunque no es necesario.
Cómo negarlo.
Un fantasma urbano.
Un espectro en mi camino.
Aquel espíritu de instantes visionarios.
Transito en su distancia.
En su clemencia para esperar.
Y ni un demonio del mal,
queda tan saciado como él.
Rojo despertar.
Voluptuoso amanecer
que caminas con paso ágil al placer.
No es lo vampírico de tus quimeras,
ni los eslabones de tus traiciones,
los que me hacen caer.
Sensaciones.
Solo sensaciones
que caen como relámpagos a la tierra.
Y qué decir de tus pasiones,
monstruo perverso de incansables batallas.
Sois el diablo que surge del hombre,
sois la bestia que sangra sin llagas.
Sois lo exquisito de mi amanecer,
amanecer infame de claustra hazaña
Creo en el deseo.
Aunque no es necesario.
Cómo negarlo.
Un fantasma urbano.
Un espectro en mi camino.
Aquel espíritu de instantes visionarios.
Transito en su distancia.
En su clemencia para esperar.
Y ni un demonio del mal,
queda tan saciado como él.
Rojo despertar.
Voluptuoso amanecer
que caminas con paso ágil al placer.
No es lo vampírico de tus quimeras,
ni los eslabones de tus traiciones,
los que me hacen caer.
Sensaciones.
Solo sensaciones
que caen como relámpagos a la tierra.
Y qué decir de tus pasiones,
monstruo perverso de incansables batallas.
Sois el diablo que surge del hombre,
sois la bestia que sangra sin llagas.
Sois lo exquisito de mi amanecer,
amanecer infame de claustra hazaña