Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soñé contigo,
vieja desconocida.
Consolando mi alma,
mimando la vida,
lavando los rastros de
manchas negrillas.
Bondadosa mirada,
sonrisa castiza,
voz familiar,
¿Quién eras en mi vida?
Despierto extrañada,
trabajo de día,
comparto el sueño
con especial amiga.
Silencio se hace,
el tiempo seguía,
risa descontrolada
descubre mi camisa.
Posada en el centro
una mancha yacía,
negra como el tizón,
el pecho cubría.
Lavada con leche,
secada con prisa,
cosas de la vida,
la suerte volvía.
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