Mis ojos al espejo no se reconocen.
Demasadas horas al día,
demasiados días a mi espalda
demasiadas espaldas cada día.
El agua no calma mi hambre,
ni las dudas mi conciencia,
y mis recuerdos solo incordian
la soledad de tu olvido.
Quizás una insatisfecha creación,
un desmembrado cielo
o algún idiota por decubrir.
Quizás un grotesco sueño,
una pintada en la pared
o los doce rumores mas conocidos.
Un tren sin destino
corre preso de mis sueños,
con mi aparente bagaje cultural;
en él, un niño dejandose llevar,
como las lágrimas que se le resbalan
de unos ofuscados ojos,
que hacen que el mundo sea visto.
Demasadas horas al día,
demasiados días a mi espalda
demasiadas espaldas cada día.
El agua no calma mi hambre,
ni las dudas mi conciencia,
y mis recuerdos solo incordian
la soledad de tu olvido.
Quizás una insatisfecha creación,
un desmembrado cielo
o algún idiota por decubrir.
Quizás un grotesco sueño,
una pintada en la pared
o los doce rumores mas conocidos.
Un tren sin destino
corre preso de mis sueños,
con mi aparente bagaje cultural;
en él, un niño dejandose llevar,
como las lágrimas que se le resbalan
de unos ofuscados ojos,
que hacen que el mundo sea visto.
Última edición: