Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desato el corazón y su latido
me envuelve en una gracia rica y plena;
desato su expresión y la cadena
se suelta hasta quedar donde ha caído.
Por fin gané la apuesta a lo vivido
y terco no me sumo a mi condena;
ya sé el lugar que ocupa cada pena
al tiempo que la enfrento decidido.
Camino dando forma a un imposible,
al verbo superar el fatalismo,
al fuego que me vuelve perceptible.
Desato el corazón, salvo el abismo,
luchando por hacer imprescindible
la lucha de llegar a ser yo mismo.
me envuelve en una gracia rica y plena;
desato su expresión y la cadena
se suelta hasta quedar donde ha caído.
Por fin gané la apuesta a lo vivido
y terco no me sumo a mi condena;
ya sé el lugar que ocupa cada pena
al tiempo que la enfrento decidido.
Camino dando forma a un imposible,
al verbo superar el fatalismo,
al fuego que me vuelve perceptible.
Desato el corazón, salvo el abismo,
luchando por hacer imprescindible
la lucha de llegar a ser yo mismo.