Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Plasmar tu libertad serà tu sino
y no deberìa sustraerte de la uniòn
pacientemente revelada;
no deberìas olvidar la noche secreta,
ni las estrellas transfiguradas
ni transmutar el odio sin perdòn
o del martirio hacer cenizas.
Por favor no cuajes el amor
por juegos nimios.
Existen mitos que niegan la ternura,
danzas ancestrales
que navegan la impostura de la procelosa
tempestad.
No olvides que de todo lo que amo te amo
màs que a todo.
Fue aquel dìa que naciò la llamarada de
nuestra pasiòn final.
En nuestro amor se desintegraron los vestigios
de los carbones consumidos,
pues el amor contiene la consumaciòn de los
cuerpos en la vitalidad del oleaje.
Ondean allì corrientes prodigiosas,
ojos volàtiles en el fuego transgresor del climax
y estertores expectantes de etèreas flores...
y no deberìa sustraerte de la uniòn
pacientemente revelada;
no deberìas olvidar la noche secreta,
ni las estrellas transfiguradas
ni transmutar el odio sin perdòn
o del martirio hacer cenizas.
Por favor no cuajes el amor
por juegos nimios.
Existen mitos que niegan la ternura,
danzas ancestrales
que navegan la impostura de la procelosa
tempestad.
No olvides que de todo lo que amo te amo
màs que a todo.
Fue aquel dìa que naciò la llamarada de
nuestra pasiòn final.
En nuestro amor se desintegraron los vestigios
de los carbones consumidos,
pues el amor contiene la consumaciòn de los
cuerpos en la vitalidad del oleaje.
Ondean allì corrientes prodigiosas,
ojos volàtiles en el fuego transgresor del climax
y estertores expectantes de etèreas flores...
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