Gaspar Nuñez
Poeta recién llegado
Desamor, Fantasmas Parásitos.
01 de septiembre de 2012
Al hundir manos en adoquines
siempre recojo sus ojos,
que sus sueños se forjan de flores vivas
que aquí no se conocen.
Me dices que necesitas de mascotas
y la sangre de tu pecho ya resbala los pasos.
¡Arriba Juan! ¡Arriba Juan!
Cientos de bomberos
¡Arriba Juan! ¡Arriba Juan!
Se prenden fuego las estrellas
y también el cielo entero.
Con sus chillidos sordos a cuestas
siempre se los ve por rincones.
Escapan alas de su lengua
y estacas reparten puñetazos.
Callan y fusilan llantos
al blandir pinceles,
al rascar las cuerdas.
Después invaden los mismos,
los ya fusilados.
Moscas rubias asientan en sus ojos
sin poder verlas,
sin respirar fuera de los adoquines.
Se enjaula por las noches
que la luna se enciende a menudo
y sus sueños son de flores vivas,
sus ojos de penas.
Gaspar Núñez
01 de septiembre de 2012
Al hundir manos en adoquines
siempre recojo sus ojos,
que sus sueños se forjan de flores vivas
que aquí no se conocen.
Me dices que necesitas de mascotas
y la sangre de tu pecho ya resbala los pasos.
¡Arriba Juan! ¡Arriba Juan!
Cientos de bomberos
¡Arriba Juan! ¡Arriba Juan!
Se prenden fuego las estrellas
y también el cielo entero.
Con sus chillidos sordos a cuestas
siempre se los ve por rincones.
Escapan alas de su lengua
y estacas reparten puñetazos.
Callan y fusilan llantos
al blandir pinceles,
al rascar las cuerdas.
Después invaden los mismos,
los ya fusilados.
Moscas rubias asientan en sus ojos
sin poder verlas,
sin respirar fuera de los adoquines.
Se enjaula por las noches
que la luna se enciende a menudo
y sus sueños son de flores vivas,
sus ojos de penas.
Gaspar Núñez