Dr Jose Roberto Hernandez
Poeta asiduo al portal
Desafío del bosque
Cuando pequeño, me imaginaba el bosque, como un lugar tupido de árboles, una caperuza en un atajo, un par de lobos detrás de los árboles y una olvidada cabana en un claro..." del bosque"..., con una viejecita adentro.
Cuando vi el primer bosque real, no me desilusiono. Los árboles no me parecieron tan altos, pero el café y el cacao que sombreaba, le daban menor talla y mejor aroma. No eran tan húmedos allá por el oriente, eso sí, llenos de orugas, curujeyes y poemas.
Los látigos a los bueyes afinaban en el eco, y los claros no tenían chozas; sino que alardeaban de farallones calizos, muy blancos y guardando celosos, las aguas del río. En el bosque que conozco, los árboles cercanos, son como las cuadras de mi Cuba; todos se conocen, ...siempre, el más viejo está de guardia y es el clotilde del pedazo. Hay un arbusto becado un poco más pegado al río y los helechos aun aprenden las letras en primaria. Las jutías gobiernan las alturas hasta que el aroma del café comienza a flotar sobre las casas...Es el único momento en que el guajiro cazador toma un tabaco, se recuesta verde en el taburete y las pobres jutias bajan de sus árboles para junto a su perro, contemplarlo.
Vampi
Cuando pequeño, me imaginaba el bosque, como un lugar tupido de árboles, una caperuza en un atajo, un par de lobos detrás de los árboles y una olvidada cabana en un claro..." del bosque"..., con una viejecita adentro.
Cuando vi el primer bosque real, no me desilusiono. Los árboles no me parecieron tan altos, pero el café y el cacao que sombreaba, le daban menor talla y mejor aroma. No eran tan húmedos allá por el oriente, eso sí, llenos de orugas, curujeyes y poemas.
Los látigos a los bueyes afinaban en el eco, y los claros no tenían chozas; sino que alardeaban de farallones calizos, muy blancos y guardando celosos, las aguas del río. En el bosque que conozco, los árboles cercanos, son como las cuadras de mi Cuba; todos se conocen, ...siempre, el más viejo está de guardia y es el clotilde del pedazo. Hay un arbusto becado un poco más pegado al río y los helechos aun aprenden las letras en primaria. Las jutías gobiernan las alturas hasta que el aroma del café comienza a flotar sobre las casas...Es el único momento en que el guajiro cazador toma un tabaco, se recuesta verde en el taburete y las pobres jutias bajan de sus árboles para junto a su perro, contemplarlo.
Vampi