Iván M.M.
Poeta recién llegado
Sigo la estela hipnótica de Lucifer
Y su voz al fondo del abismo
Embriagado como un perdedor en la noche.
¡Qué derroche de infortunio!, escuché
Yo solo comprendo lo incomprendido
Abrazándome al caos, cuando quiero hallar el orden.
Busco la luz en las tinieblas
Donde la luna no se refleja en el lago
Para que la sirena jamás me nombre.
Tan solo en mi ficción existo
Sintiendo paz al enloquecer
Soy sencillo, no simple, dijo un hombre:
“Los desdichados no temen perder
Porque ya todo lo han perdido”
Por eso yo amo de los precipicios, sus bordes.
Y su voz al fondo del abismo
Embriagado como un perdedor en la noche.
¡Qué derroche de infortunio!, escuché
Yo solo comprendo lo incomprendido
Abrazándome al caos, cuando quiero hallar el orden.
Busco la luz en las tinieblas
Donde la luna no se refleja en el lago
Para que la sirena jamás me nombre.
Tan solo en mi ficción existo
Sintiendo paz al enloquecer
Soy sencillo, no simple, dijo un hombre:
“Los desdichados no temen perder
Porque ya todo lo han perdido”
Por eso yo amo de los precipicios, sus bordes.