Sorayaestuvoaquí
Poeta asiduo al portal
De cómo sería mi vida en historias de otros,
los dramas acolchados,
quizá vean altivez, cuando estoy aguantando el vértigo.
Que alguien en su pasional impulso
dirá que quiero un beso
cuando sólo pido una mano
al cuello o al esternón.
Quizá nunca se sepa
que en realidad
todas las cosas las termino
como deberian haber empezado,
así no hay muerte en mis ojos.
Un único suspiro,
un grito ahogado,
y de nuevo
miopía intelectual
de
juzgadores en masa,
jugadores que dicen que no hay trampa,
sólo cartón para tapar los pecados.
Leyes permisivas
huelen a libertad
y un día cruzas
y de repente los ves,
hilos
color fantasma, en cada puta parte.
Vas a morir hoy
y haces como que no lo sabes
y que no lo saben.
Y voilá, ahí está;
alguien te mira y percibe
que
el abrazo no me lo enseñó una madre,
sino el diablo.
los dramas acolchados,
quizá vean altivez, cuando estoy aguantando el vértigo.
Que alguien en su pasional impulso
dirá que quiero un beso
cuando sólo pido una mano
al cuello o al esternón.
Quizá nunca se sepa
que en realidad
todas las cosas las termino
como deberian haber empezado,
así no hay muerte en mis ojos.
Un único suspiro,
un grito ahogado,
y de nuevo
miopía intelectual
de
juzgadores en masa,
jugadores que dicen que no hay trampa,
sólo cartón para tapar los pecados.
Leyes permisivas
huelen a libertad
y un día cruzas
y de repente los ves,
hilos
color fantasma, en cada puta parte.
Vas a morir hoy
y haces como que no lo sabes
y que no lo saben.
Y voilá, ahí está;
alguien te mira y percibe
que
el abrazo no me lo enseñó una madre,
sino el diablo.
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