prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los hombres sin cerebro
no sabían
cual era la diferencia entre un árbol y un rinoceronte
y emprendieron la caza, con flechas y hachas,
para aclarar las dudas.
Mira que tiene una raíz, decían algunos, corriendo detrás
del animal asustado,
le sale de la frente, es por donde absorbe el agua de lluvia.
Tal vez, los árboles tengan boca pero no está a la vista, nunca sabremos, decían otros.
Tal vez, corran también si conseguimos asustarlos tanto
como para arrancarse por sí mismos de la tierra.
Y alucinando por el elixir de la crueldad,
tiraban piedras a sus cuerpos,
hasta que el rinoceronte se volvió una bestia
y cogió al primer estúpido en su cuerno de marfil,
causándole una herida de muerte.
Quedó muy claro
que no todo sitio donde se posan los pájaros
es madera.
no sabían
cual era la diferencia entre un árbol y un rinoceronte
y emprendieron la caza, con flechas y hachas,
para aclarar las dudas.
Mira que tiene una raíz, decían algunos, corriendo detrás
del animal asustado,
le sale de la frente, es por donde absorbe el agua de lluvia.
Tal vez, los árboles tengan boca pero no está a la vista, nunca sabremos, decían otros.
Tal vez, corran también si conseguimos asustarlos tanto
como para arrancarse por sí mismos de la tierra.
Y alucinando por el elixir de la crueldad,
tiraban piedras a sus cuerpos,
hasta que el rinoceronte se volvió una bestia
y cogió al primer estúpido en su cuerno de marfil,
causándole una herida de muerte.
Quedó muy claro
que no todo sitio donde se posan los pájaros
es madera.
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