acontista1967
Poeta recién llegado
Son largas las sombras de tarde o de mañana
Y siempre alguien canta mecido en una rama,
Saludando el liviano fulgor de lo que nace
O la densa adustez de lo que se despide.
Son alegres los cantos de tarde o de mañana,
Y el niño que despierta no sabe si alborea o anochece
Y siente rabia y llora, y se revuelve inerme,
De no saber si hay tiempo o si se agota. . .
El hilo de seda de que pende la araña, es su confianza,
El hilo de tiempo en que pendemos todos,
Nuestro sostén y agobio.
Y siempre alguien canta mecido en una rama,
Saludando el liviano fulgor de lo que nace
O la densa adustez de lo que se despide.
Son alegres los cantos de tarde o de mañana,
Y el niño que despierta no sabe si alborea o anochece
Y siente rabia y llora, y se revuelve inerme,
De no saber si hay tiempo o si se agota. . .
El hilo de seda de que pende la araña, es su confianza,
El hilo de tiempo en que pendemos todos,
Nuestro sostén y agobio.