Nuestro niño interno es nuestro mejor amigo, es el que siempre está dentro nuestro, en algún rincón, asegurándose que no perdamos nuestra esencia, nuestra curiosidad, nuestras ganas de reír, nuestra ingenua y desinteresada forma de amar.
Es un ángel de la guarda porque protege la bondad de nuestra alma, es un amigo, porque cuando lo necesitamos nos vuelve a poseer haciendo que hagamos bobadas y riamos por tonterías, y es el guardián de nuestros sueños, porque él no conoce de horizontes ni fronteras, no conoce el "no se puede".
Y es un gran recuerdo de nostalgia, porque alguna vez, nosotros fuimos como él...
Yo no sé tú, pero a mi me domina bastante seguido, creo que jamás he crecido jaja
Bello poema que me llena de nostalgias y que se suman al reencuentro que tuve hace muy poco con
mis amigos de la infancia.
Es un ángel de la guarda porque protege la bondad de nuestra alma, es un amigo, porque cuando lo necesitamos nos vuelve a poseer haciendo que hagamos bobadas y riamos por tonterías, y es el guardián de nuestros sueños, porque él no conoce de horizontes ni fronteras, no conoce el "no se puede".
Y es un gran recuerdo de nostalgia, porque alguna vez, nosotros fuimos como él...
Yo no sé tú, pero a mi me domina bastante seguido, creo que jamás he crecido jaja
Bello poema que me llena de nostalgias y que se suman al reencuentro que tuve hace muy poco con
mis amigos de la infancia.