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De pequeño soñaba con tocar el sol

Chema Ysmer

Poeta que considera el portal su segunda casa
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De pequeño soñaba con tocar el sol

lo veía cercano, creciendo

al igual que un fruto maduro

del extremo de la rama de un árbol

de poderes mágicos y telúricos,

sólo tendría que andar unos kilómetros

hasta aquellas colinas redondeadas

semejantes a senos maternos

en amaneceres coloreados de película,

quería que la luz vistiera y penetrara

debajo de mis uñas,

envolviera en lazos de serpentinas amarillas

los extremos lejanos de mi noche,

sentir el calor de un millón de hogueras

hervir los laberintos de mi sangre joven

ver el rojo dentro de los ojos

el corazón latiendo acelerado

siguiendo los destellos de esa enorme margarita

Galáctica y guerrera.

Quería.......

pero mis pies no soñaban lo mismo que mis manos

y me llevaron a recónditos lugares

alejados de esas colinas verdes

con recuerdos de leche y cenizas de hoguera;

tuve quizás miedo de quemarme los dedos

de quedar ciego si me acercaba demasiado

a esa bola de materiales fundidos

espejo enrevesado de los deseos de uno,

me di cuenta de que era todo imposible,

escribí entonces en los márgenes apartados

de un cuaderno de estudiante:

“soy poeta que busca un imposible….”

tenía dieciocho años

ningún hilo con que sujetar las cometas

que se marchaban por encima de las nubes

y me dejaban el alma tan vacía;

pasó el tiempo,

el otro día, hace muy poco,

la imagen de un sol reflejado en un charco

y el cuenco de unas manos

protegiendo un rostro de la lluvia

me llamaron la atención en internet,

a una hora no muy distinta de otras horas

en una luz dispuesta a germinar en las paredes;

tuve la intuición, tal vez descabellada,

el poso aún no marchito de esa edad perdida

de que ahora,

tal vez sí fuera posible

arrancar el fruto de la rama del árbol

y morder el sol entre los dientes;

tuve miedo o sólo dudas,

me temblaron los dedos,

teclee en las agujas punzantes del teclado

un nombre,

la respuesta podía ser el alba o el ocaso,

quizás sí,

ahora quizás sí tuviera suerte

y tocara aunque sólo levemente

las puntas de una estrella errante.


 
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De pequeño soñaba con tocar el sol

lo veía cercano, creciendo

al igual que un fruto maduro

del extremo de la rama de un árbol

de poderes mágicos y telúricos,

sólo tendría que andar unos kilómetros

hasta aquellas colinas redondeadas

semejantes a senos maternos

en amaneceres coloreados de película,

quería que la luz vistiera y penetrara

debajo de mis uñas,

envolviera en lazos de serpentinas amarillas

los extremos lejanos de mi noche,

sentir el calor de un millón de hogueras

hervir los laberintos de mi sangre joven

ver el rojo dentro de los ojos

el corazón latiendo acelerado

siguiendo los destellos de esa enorme margarita

Galáctica y guerrera.

Quería.......

pero mis pies no soñaban lo mismo que mis manos

y me llevaron a recónditos lugares

alejados de esas colinas verdes

con recuerdos de leche y cenizas de hoguera;

tuve quizás miedo de quemarme los dedos

de quedar ciego si me acercaba demasiado

a esa bola de materiales fundidos

espejo enrevesado de los deseos de uno,

me di cuenta de que era todo imposible,

escribí entonces en los márgenes apartados

de un cuaderno de estudiante:

“soy poeta que busca un imposible….”

tenía dieciocho años

ningún hilo con que sujetar las cometas

que se marchaban por encima de las nubes

y me dejaban el alma tan vacía;

pasó el tiempo,

el otro día, hace muy poco,

la imagen de un sol reflejado en un charco

y el cuenco de unas manos

protegiendo un rostro de la lluvia

me llamaron la atención en internet,

a una hora no muy distinta de otras horas

en una luz dispuesta a germinar en las paredes;

tuve la intuición, tal vez descabellada,

el poso aún no marchito de esa edad perdida

de que ahora,

tal vez sí fuera posible

arrancar el fruto de la rama del árbol

y morder el sol entre los dientes;

tuve miedo o sólo dudas,

me temblaron los dedos,

teclee en las agujas punzantes del teclado

un nombre,

la respuesta podía ser el alba o el ocaso,

quizás sí,

ahora quizás sí tuviera suerte

y tocara aunque sólo levemente

las puntas de una estrella errante.




Quizás tus pies se opusieron a la lógica literal de la vida, más tus dedos deben seguir anhelando tocar lo que está tan lejos.

Hermoso recorrido

Saludos desde mi cálido caribe
Lex
 
Cuando éramos niños algunos éramos algo tímidos, pero cuando ahora de adultos somos más atrevidos y viceversa. Seguir nuestros sueños es un riesgo como todo en la vida. Soy de las personas que creen que si no nos aventuramos pues nunca vamos a saber ¿qué podría haber pasado? Sin riesgos en la vida es todo aburrido.

Sin embargo, no deja de haber temor en el momento que damos el brinco. Y s se da y no sale pues mientras se tomen todas las precauciones debidas logramos tener una bonita experiencia. Yo vivo rodeada de gente que siempre tiene miedo y me sofocan. A veces he sentido que impiden que crezca. De todas maneras, sigo adelante y no me echo para tras.

Nos compartes una parte intima de ti, de tu juventud y eso como lector se aprecia. Me gusta mucho el girasol representado en la imagen. Siempre está mirando con optimismo al sol. Y cuando no sale se pone triste y por eso me gusta esa flor. Es un placer leer tus inspiraciónes que nos compartes.


Te dejo un beso en el amarillo y un abrazo a tu verde...
 
Última edición:
Cuando éramos niños algunos éramos algo tímidos, pero cuando ahora de adultos somos más atrevidos y viceversa. Seguir nuestros sueños es un riesgo como todo en la vida. Soy de las personas que creen que si no nos aventuramos pues nunca vamos a saber ¿qué podría haber pasado? Sin riesgos en la vida es todo aburrido.

Sin embargo, no deja de haber temor en el momento que damos el brinco. Y s se da y no sale pues mientras se tomen todas las precauciones debidas logramos tener una bonita experiencia. Yo vivo rodeada de gente que siempre tiene miedo y me sofocan. A veces he sentido que impiden que crezca. De todas maneras, sigo adelante y no me echo para tras.

Nos compartes una parte intima de ti, de tu juventud y eso como lector se aprecia. Me gusta mucho el girasol representado en la imagen. Siempre está mirando con optimismo al sol. Y cuando no sale se pone triste y por eso me gusta esa flor. Es un placer leer tus inspiraciónes que nos compartes.


Te dejo un beso en el amarillo y un abrazo a tu verde...

Los sueños que tienes de niño cuando te haces mayor parecen tan imposibles, por miedo, por buscar esa seguridad que a la larga te encadena vas renunciando a ellos, pero a veces la suerte viene a ti y despereza tus miembros entumecidos, un girasol se abre bajo tus sábanas y no puedes hacer otra cosa que cogerlo y abrazarlo mientras la luz lo inunda todo.
 
Última edición:
Casi siempre pasa. Acercarse demasiado al Sol conlleva el riesgo de perder las alas como le ocurrió a Ícaro. Mas un poeta siempre está condenado a volar alli. Magnífico poema. ¡Enhorabuena!
Uno va siempre en busca de la luz y el calor pero a menudo se pierde en sombras que nos ocultan lo que realmente queremos. Todos somos un poco Ícaro, deseamos alcanzar el sol sin morir en el intento.
Gracias y saludos cordiales
 
Es muy hermoso tu poema mi niño, yo también quise hacerlo y la luna,
las estrellas, todo el cosmos me fascinaba, hasta quise ser astronauta
para vivir en el espacio, ahora los sueños son otros, pero esos minca
se olvidan. Gracias por tus letras y tu compartir en el foro. Besitos
apretados en tus mejillas.
 
Es muy hermoso tu poema mi niño, yo también quise hacerlo y la luna,
las estrellas, todo el cosmos me fascinaba, hasta quise ser astronauta
para vivir en el espacio, ahora los sueños son otros, pero esos minca
se olvidan. Gracias por tus letras y tu compartir en el foro. Besitos
apretados en tus mejillas.
Sí, ahora los sueños son otros pero pueden ser igual de intensos que los de niños y algunos aunque parezca mentira se cumplen.
Besos también para tí y muchísimas gracias.
 

Los sueños que tienes de niño cuando te haces mayor parecen tan imposibles, por miedo, por buscar esa seguridad que a la larga te encadena vas renunciando a ellos, pero a veces la suerte viene a ti y despereza tus miembros entumecidos, un girasol se abre bajo tus sábanas y no puedes hacer otra cosa que cogerlo y abrazarlo mientras la luz lo inunda todo.

Bueno siento que muchas personas de niños y aun de adultos tienen miedo a todo. He renunciado a muchos de mis sueños pero tienes razón es tiempo de retomarlos y hacerlos realidad. Estoy en uno de ellos y hoy me recordaron de otro que dejé abandonado hace tiempo.
Me iba a dormir pero no podía alejar sin antes comentar este bellisimo poema...Sabes que me gusta mucho como escribes, sí creo que lo he mencionado anteriormente...
 
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De pequeño soñaba con tocar el sol

lo veía cercano, creciendo

al igual que un fruto maduro

del extremo de la rama de un árbol

de poderes mágicos y telúricos,

sólo tendría que andar unos kilómetros

hasta aquellas colinas redondeadas

semejantes a senos maternos

en amaneceres coloreados de película,

quería que la luz vistiera y penetrara

debajo de mis uñas,

envolviera en lazos de serpentinas amarillas

los extremos lejanos de mi noche,

sentir el calor de un millón de hogueras

hervir los laberintos de mi sangre joven

ver el rojo dentro de los ojos

el corazón latiendo acelerado

siguiendo los destellos de esa enorme margarita

Galáctica y guerrera.

Quería.......

pero mis pies no soñaban lo mismo que mis manos

y me llevaron a recónditos lugares

alejados de esas colinas verdes

con recuerdos de leche y cenizas de hoguera;

tuve quizás miedo de quemarme los dedos

de quedar ciego si me acercaba demasiado

a esa bola de materiales fundidos

espejo enrevesado de los deseos de uno,

me di cuenta de que era todo imposible,

escribí entonces en los márgenes apartados

de un cuaderno de estudiante:

“soy poeta que busca un imposible….”

tenía dieciocho años

ningún hilo con que sujetar las cometas

que se marchaban por encima de las nubes

y me dejaban el alma tan vacía;

pasó el tiempo,

el otro día, hace muy poco,

la imagen de un sol reflejado en un charco

y el cuenco de unas manos

protegiendo un rostro de la lluvia

me llamaron la atención en internet,

a una hora no muy distinta de otras horas

en una luz dispuesta a germinar en las paredes;

tuve la intuición, tal vez descabellada,

el poso aún no marchito de esa edad perdida

de que ahora,

tal vez sí fuera posible

arrancar el fruto de la rama del árbol

y morder el sol entre los dientes;

tuve miedo o sólo dudas,

me temblaron los dedos,

teclee en las agujas punzantes del teclado

un nombre,

la respuesta podía ser el alba o el ocaso,

quizás sí,

ahora quizás sí tuviera suerte

y tocara aunque sólo levemente

las puntas de una estrella errante.


Creo que eso es justamente cuando uno es niño, la inmensidad del poder de soñar, donde podemos volar e ir por lugares inimaginables, sin límites, sin fronteras, dejando que la imaginación siga su curso sin barreras. El cosmos con todos sus componentes en el y lo que sucede ha sido y será siempre para mí signo de curiosidad, de imposibles, de sueños, de sabiduría ,de eternidad (simbólico) He vuelto a leer este hermoso poema lo que me recuerda situaciones, pasajes en mi juventud. Puedo de alguna manera identificarme en tus letras. Un abrazo
 
Creo que eso es justamente cuando uno es niño, la inmensidad del poder de soñar, donde podemos volar e ir por lugares inimaginables, sin límites, sin fronteras, dejando que la imaginación siga su curso sin barreras. El cosmos con todos sus componentes en el y lo que sucede ha sido y será siempre para mí signo de curiosidad, de imposibles, de sueños, de sabiduría ,de eternidad (simbólico) He vuelto a leer este hermoso poema lo que me recuerda situaciones, pasajes en mi juventud. Puedo de alguna manera identificarme en tus letras. Un abrazo
Uno se mantiene joven si de mayor conserva el espíritu del niño, los sueños quizás no sean los mismos, pero la imaginación siempre ha de estar presente. Un abrazo también para ti.
 
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De pequeño soñaba con tocar el sol

lo veía cercano, creciendo

al igual que un fruto maduro

del extremo de la rama de un árbol

de poderes mágicos y telúricos,

sólo tendría que andar unos kilómetros

hasta aquellas colinas redondeadas

semejantes a senos maternos

en amaneceres coloreados de película,

quería que la luz vistiera y penetrara

debajo de mis uñas,

envolviera en lazos de serpentinas amarillas

los extremos lejanos de mi noche,

sentir el calor de un millón de hogueras

hervir los laberintos de mi sangre joven

ver el rojo dentro de los ojos

el corazón latiendo acelerado

siguiendo los destellos de esa enorme margarita

Galáctica y guerrera.

Quería.......

pero mis pies no soñaban lo mismo que mis manos

y me llevaron a recónditos lugares

alejados de esas colinas verdes

con recuerdos de leche y cenizas de hoguera;

tuve quizás miedo de quemarme los dedos

de quedar ciego si me acercaba demasiado

a esa bola de materiales fundidos

espejo enrevesado de los deseos de uno,

me di cuenta de que era todo imposible,

escribí entonces en los márgenes apartados

de un cuaderno de estudiante:

“soy poeta que busca un imposible….”

tenía dieciocho años

ningún hilo con que sujetar las cometas

que se marchaban por encima de las nubes

y me dejaban el alma tan vacía;

pasó el tiempo,

el otro día, hace muy poco,

la imagen de un sol reflejado en un charco

y el cuenco de unas manos

protegiendo un rostro de la lluvia

me llamaron la atención en internet,

a una hora no muy distinta de otras horas

en una luz dispuesta a germinar en las paredes;

tuve la intuición, tal vez descabellada,

el poso aún no marchito de esa edad perdida

de que ahora,

tal vez sí fuera posible

arrancar el fruto de la rama del árbol

y morder el sol entre los dientes;

tuve miedo o sólo dudas,

me temblaron los dedos,

teclee en las agujas punzantes del teclado

un nombre,

la respuesta podía ser el alba o el ocaso,

quizás sí,

ahora quizás sí tuviera suerte

y tocara aunque sólo levemente

las puntas de una estrella errante.



Intenso simbolismo en esa ensoñacion de la niñez..., querer volar sin limites y dejar
que la imanacion lleve a esos espacion donde los componentes se mezclan con la
ilusion. me ha gustado. saludos de luzyabsenta.
¡FELICIDADES PARA ESTOS DIAS QUE SE NOS APROXIMAN!
 
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