Noche serena,
bajo la luz de un farol.
miro las estrellas,
hay tantas que de tantas;
¡Apareces tú!
Y yo que pensaba,
que te habías marchado,
por el sendero de la muerte.
¡Para siempre!
Ahora me encuentro contigo,
en éste cielo de multitud,
con la mirada clavada
justo donde estás tú.
© Igna