Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
Érase una vez un bebé que no había cumplido los dos años, revoltoso, que con todo se aburría, nada le divertía y a pesar de que lo poseía todo, su emoción por dentro no le dejaba disfrutar del momento,
no era un bebé tranquilo, su corazón iba más rápido de lo que él quería, por eso el desespero y las ganas de moverse en un sitio amplio para corretear y no parar hasta cansarse,
sus revoluciones iban a todo meter y mientras más corría, sus piernas más desesperaban por llegar más lejos,
el pulso le iba a 150 por horas, lo molestaron mucho cuando nació y ahora se las quería cobrar todas, una a una,
era simpático pero muy travieso, cariñoso pero muy impulsivo,
tan bebé como era, pero quería reafirmarse en su personalidad especial, sus manitas no le ayudaban por su poca habilidad por la edad, eso lo hacía sentir impotente y se enfadaba con él mismo,
casi que no tenía tiempo para dormir cuando nació, parecía que quería conocer el mundo deprisa y corriendo, le faltaba paciencia, le sobraba ímpetu,
con los años fue líder, porque en su sangre se notaba la intensidad de sus emociones para saber triunfar y cuando eso pasaba, los demás lo perseguían, fue todo un ejemplo de valentía,
prosperó en todo lo que se propuso,
hoy en día es un gran empresario, pero también un hombre bueno y firme en sus decisiones, a pesar de la intensidad en sus emociones, consigue siempre lo que quiere,
él dona a las causas justas y va obteniendo resultados de lo que es su empresa en expansión, todos sus empleados lo quieren, es justo y es un buen hombre, por ello la vida le está dando lo que necesita.
El lema de esta prosa para una persona triunfadora:
"hazte grande y poderoso, pero nunca pierdas la nobleza en tu espíritu, sé generoso que la vida te lo devuelve triplicado"
no era un bebé tranquilo, su corazón iba más rápido de lo que él quería, por eso el desespero y las ganas de moverse en un sitio amplio para corretear y no parar hasta cansarse,
sus revoluciones iban a todo meter y mientras más corría, sus piernas más desesperaban por llegar más lejos,
el pulso le iba a 150 por horas, lo molestaron mucho cuando nació y ahora se las quería cobrar todas, una a una,
era simpático pero muy travieso, cariñoso pero muy impulsivo,
tan bebé como era, pero quería reafirmarse en su personalidad especial, sus manitas no le ayudaban por su poca habilidad por la edad, eso lo hacía sentir impotente y se enfadaba con él mismo,
casi que no tenía tiempo para dormir cuando nació, parecía que quería conocer el mundo deprisa y corriendo, le faltaba paciencia, le sobraba ímpetu,
con los años fue líder, porque en su sangre se notaba la intensidad de sus emociones para saber triunfar y cuando eso pasaba, los demás lo perseguían, fue todo un ejemplo de valentía,
prosperó en todo lo que se propuso,
hoy en día es un gran empresario, pero también un hombre bueno y firme en sus decisiones, a pesar de la intensidad en sus emociones, consigue siempre lo que quiere,
él dona a las causas justas y va obteniendo resultados de lo que es su empresa en expansión, todos sus empleados lo quieren, es justo y es un buen hombre, por ello la vida le está dando lo que necesita.
El lema de esta prosa para una persona triunfadora:
"hazte grande y poderoso, pero nunca pierdas la nobleza en tu espíritu, sé generoso que la vida te lo devuelve triplicado"