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De aquellos días las auroras

José Galeote Matas

Poeta que considera el portal su segunda casa
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De aquellos días las auroras

Solo quedan rescoldos de amoríos
en mi cuerpo marchito por los años
tras subir de la gloria los peldaños
y bañarme en las aguas de sus ríos.

Solo quedan los páramos baldíos
a prados florecientes aledaños
en los cuales labré gozos y daños
al fiel de la cordura y desvaríos.

Me aferro a las auroras de unos días
de vino y rosa, con memoria, eternos,
de la amada en mi lecho, de alegrías,

de instantes tan volcánicos… y tiernos
al compás de elevadas sinfonías.
Troquelados están en mis cuadernos.

José Galeote Matas (España)
 
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De aquellos días las auroras

Solo quedan rescoldos de amoríos
en mi cuerpo marchito por los años
tras subir de la gloria los peldaños
y bañarme en las aguas de sus ríos.

Solo quedan los páramos baldíos
a prados florecientes aledaños
en los cuales labré gozos y daños
al fiel de la cordura y desvaríos.

Me aferro a las auroras de unos días
de vino y rosa, con memoria, eternos,
de la amada en mi lecho, de alegrías,

de instantes tan volcánicos… y tiernos
al compás de elevadas sinfonías.
Troquelados están en mis cuadernos.

José Galeote Matas (España)
Las memorias del pasado son a menudo lo único que queda cuando los deseos se desvanecen.
La esencia de los recuerdos de un amor perdido.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana
 
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De aquellos días las auroras

Solo quedan rescoldos de amoríos
en mi cuerpo marchito por los años
tras subir de la gloria los peldaños
y bañarme en las aguas de sus ríos.

Solo quedan los páramos baldíos
a prados florecientes aledaños
en los cuales labré gozos y daños
al fiel de la cordura y desvaríos.

Me aferro a las auroras de unos días
de vino y rosa, con memoria, eternos,
de la amada en mi lecho, de alegrías,

de instantes tan volcánicos… y tiernos
al compás de elevadas sinfonías.
Troquelados están en mis cuadernos.

José Galeote Matas (España)
Di que si, y que te quiten lo bailáo.

Cuánto me alegra saber de ti, de mi Gran Hermano, todo bondad y picaresca. (que pregunten a las palomas)
Veo que sigues en tu línea, más perfecta, si cabe... y si no cabe, empujamos; bueno, empujo yo, que tú coges carrerilla.
De tu poema, que te digo... ni yo lo hubiera dicho mejor.

¡NOTEVAYASMÁS!

Setequiere y lo sabes.
 
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De aquellos días las auroras

Solo quedan rescoldos de amoríos
en mi cuerpo marchito por los años
tras subir de la gloria los peldaños
y bañarme en las aguas de sus ríos.

Solo quedan los páramos baldíos
a prados florecientes aledaños
en los cuales labré gozos y daños
al fiel de la cordura y desvaríos.

Me aferro a las auroras de unos días
de vino y rosa, con memoria, eternos,
de la amada en mi lecho, de alegrías,

de instantes tan volcánicos… y tiernos
al compás de elevadas sinfonías.
Troquelados están en mis cuadernos.

José Galeote Matas (España)
Ay los días aquellos… ¿Y sus posos? Aquí están en este extraordinario soneto. Muchos nos alegramos de tu vuelta, querido amigo. Que nos dure.

grandísimo abrazo querido.

Salva.
 
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De aquellos días las auroras

Solo quedan rescoldos de amoríos
en mi cuerpo marchito por los años
tras subir de la gloria los peldaños
y bañarme en las aguas de sus ríos.

Solo quedan los páramos baldíos
a prados florecientes aledaños
en los cuales labré gozos y daños
al fiel de la cordura y desvaríos.

Me aferro a las auroras de unos días
de vino y rosa, con memoria, eternos,
de la amada en mi lecho, de alegrías,

de instantes tan volcánicos… y tiernos
al compás de elevadas sinfonías.
Troquelados están en mis cuadernos.

José Galeote Matas (España)

Aún quedan primaveras, compañero,
con sus amaneceres y sus puestas de sol ,
en compañía, a solas, o con nuestro jovencito interior
y con versos y con poemas, José,
tan bellos como el que me llevo ahora mismo;)
Me alegra volver a encontrarte, un abrazo.
 
Última edición:
Di que si, y que te quiten lo bailáo.

Cuánto me alegra saber de ti, de mi Gran Hermano, todo bondad y picaresca. (que pregunten a las palomas)
Veo que sigues en tu línea, más perfecta, si cabe... y si no cabe, empujamos; bueno, empujo yo, que tú coges carrerilla.
De tu poema, que te digo... ni yo lo hubiera dicho mejor.

¡NOTEVAYASMÁS!

Setequiere y lo sabes.

Jajajajajajaja, mi querido gaditano, lo de las palomas me ha llegado al alma, jajajajajajajaja.
Yo también me alegro de volver a verte. Gracias por tu presencia y traerme alegría con tus simpáticas palabras.
Un abrazo, Manuel, preñado de cariño.
 
Ay los días aquellos… ¿Y sus posos? Aquí están en este extraordinario soneto. Muchos nos alegramos de tu vuelta, querido amigo. Que nos dure.

grandísimo abrazo querido.

Salva.
Y yo que me alegro de estar aquí de nuevo, con todos vosotros. He vuelto para quedarme.
Y sí, ¡ Ay los días aquellos!, jjajajajajajajajajajajaja, ya solo quedan los posos, pero algo es algo, jajajajajajaja.
Un abrazo, mi queridísimo Salva.
 
Aún quedan primaveras, compañero,
con sus amaneceres y sus puestas de sol ,
en compañía, a solas, o con nuestro jovencito interior
y con versos y con poemas, José,
tan bellos como el que me llevo ahora mismo;)
Me alegra volver a encontrarte, un abrazo.
Gracias, Rosario, por alegrar mi día con tu presencia y con tu bondadoso y alentador comentario.
Me siento feliz por haber vuelto para estar, de nuevo, con vosotros.
Besos, primor, besos en alas de los vientos.
 
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