Extravagante
Poeta recién llegado
Gira conmigo, ¿no ves cómo el reloj se arquea?
Sus manecillas dibujan espirales en el aire.
Extiende tu mano: ¿escuchas el mármol crujir,
el grito de un lirio desgarrado en llamas?
Deslízate sobre el espejo del viento.
¿Sientes los peces de seda entre tus dedos?
Deja que te guíen, que te lleven a las catedrales,
donde torres de humo arañan la piel del alba.
Da un paso lento, toma esta pluma de cristal.
Corta el vacío con un giro; observa cómo vibra,
cómo traza líneas en la carne del olvido.
Ahora, inclínate hacia el tiempo dormido,
escucha su pulso: ¿lo oyes suspirar,
derramarse como un río de arena entre nosotros?
Hazme una última pregunta: ¿dónde se esconde
la palabra que nunca existió? ¿En tu sombra o en la mía?
Sus manecillas dibujan espirales en el aire.
Extiende tu mano: ¿escuchas el mármol crujir,
el grito de un lirio desgarrado en llamas?
Deslízate sobre el espejo del viento.
¿Sientes los peces de seda entre tus dedos?
Deja que te guíen, que te lleven a las catedrales,
donde torres de humo arañan la piel del alba.
Da un paso lento, toma esta pluma de cristal.
Corta el vacío con un giro; observa cómo vibra,
cómo traza líneas en la carne del olvido.
Ahora, inclínate hacia el tiempo dormido,
escucha su pulso: ¿lo oyes suspirar,
derramarse como un río de arena entre nosotros?
Hazme una última pregunta: ¿dónde se esconde
la palabra que nunca existió? ¿En tu sombra o en la mía?