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Daniel, el travieso, y el gato

emivargas

Poeta asiduo al portal
Quiso Daniel, el travieso,

en una noche de frío,

divertirse con el gato

arrojándolo al vacío.



Mas, el gato con sus vidas,


como siete mal contadas,

por sus patas se salvó

las que empleó como alas.



Al ver al gato más vivo


que la luz de la esperanza,

el niño se enmudeció

y se extravió su mirada.



Lo que para uno no quiere


a nadie se le desea.

Jugó Daniel, el travieso,

con fuego y el fuego quema.



Niños y más grandecitos


que sirva esto de experiencia.

El maltrato es de salvajes,

desterremos la violencia.

 
Última edición:
Quiso Daniel, el travieso,

en una noche de frío,

divertirse con el gato

arrojándolo al vacío.



Mas, el gato con sus vidas,


como siete mal contadas,

por sus patas se salvó

las que empleó como alas.



Al ver al gato más vivo


que la luz de la esperanza,

el niño se enmudeció

y se extravió su mirada.



Lo que para uno no quiere


a nadie se le desea.

Jugó Daniel, el travieso,

con fuego y el fuego quema.



Niños y más grandecitos


que sirva esto de experiencia.

El maltrato es de salvajes,

desterremos la violencia.

Un educativo poema acerca de conductas/comportamientos para con los animalitos, el maltrato/violencia nunca será bienvenida. Me encantó.
 
Quiso Daniel, el travieso,

en una noche de frío,

divertirse con el gato

arrojándolo al vacío.



Mas, el gato con sus vidas,


como siete mal contadas,

por sus patas se salvó

las que empleó como alas.



Al ver al gato más vivo


que la luz de la esperanza,

el niño se enmudeció

y se extravió su mirada.



Lo que para uno no quiere


a nadie se le desea.

Jugó Daniel, el travieso,

con fuego y el fuego quema.



Niños y más grandecitos


que sirva esto de experiencia.

El maltrato es de salvajes,

desterremos la violencia.

Muy buen y educativo poema, emivargas, cuánta razón y qué valiosa lección llevan estos versos.
Ójala, como dices, sirviera de experiencia a Daniel..... a los grandecitos temo que no hay quien los cambie..... jajajaja
Ha sido un placer leerte, gracias.
Saludos cordiales.
Javier
 
Quiso Daniel, el travieso,

en una noche de frío,

divertirse con el gato

arrojándolo al vacío.



Mas, el gato con sus vidas,


como siete mal contadas,

por sus patas se salvó

las que empleó como alas.



Al ver al gato más vivo


que la luz de la esperanza,

el niño se enmudeció

y se extravió su mirada.



Lo que para uno no quiere


a nadie se le desea.

Jugó Daniel, el travieso,

con fuego y el fuego quema.



Niños y más grandecitos


que sirva esto de experiencia.

El maltrato es de salvajes,

desterremos la violencia.


Y desde entonces Daniel
al gatito lleva leche
y al mayor "hace escabeche"
cuando se mete con él.
:)

Me ha gustado mucho tu poema, emivargas, ideal para todos los públicos y muy, muy aleccionador.
Un abrazo,
Eva
 
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