emivargas
Poeta asiduo al portal
Quiso Daniel, el travieso,
en una noche de frío,
divertirse con el gato
arrojándolo al vacío.
Mas, el gato con sus vidas,
como siete mal contadas,
por sus patas se salvó
las que empleó como alas.
Al ver al gato más vivo
que la luz de la esperanza,
el niño se enmudeció
y se extravió su mirada.
Lo que para uno no quiere
a nadie se le desea.
Jugó Daniel, el travieso,
con fuego y el fuego quema.
Niños y más grandecitos
que sirva esto de experiencia.
El maltrato es de salvajes,
desterremos la violencia.
en una noche de frío,
divertirse con el gato
arrojándolo al vacío.
Mas, el gato con sus vidas,
como siete mal contadas,
por sus patas se salvó
las que empleó como alas.
Al ver al gato más vivo
que la luz de la esperanza,
el niño se enmudeció
y se extravió su mirada.
Lo que para uno no quiere
a nadie se le desea.
Jugó Daniel, el travieso,
con fuego y el fuego quema.
Niños y más grandecitos
que sirva esto de experiencia.
El maltrato es de salvajes,
desterremos la violencia.
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