nando1133
Poeta fiel al portal
¡DALE ABORIGEN!
Ahora un viento azul
Golpea la puerta de tu corazón
Vos solo me miras a mi y sonreís
Neón génesis Evangelion
Aborigen fuiste lobo en la luna de las estepas,
Águila en la nebulosa del viento,
Tigre en la ferocidad de tu tiempo.
Ultrajaste las tumbas,
Compusiste el destino de los féretros,
Tejiste tu silencio bajo pálidas miradas injustas.
Consagraste el sacrificio a los demonios en sus sueños
y a los dioses- Ángeles.
Supiste que el humano no era un luminoso robot de lata
Supiste que la oscuridad de su corazón tenía la exacta forma
De su libertad.
Tu supiste ser fantasma de la naturaleza
Vivir basándote en su caótico orden
Supiste amar las lejanas lluvias y los poderosos dioses
De los mares y el tiempo.
Y llegaron esos hombres en naves de madera
Que se creían sabios
Se creían astrólogos y clérigos
Te dijeron bárbaro
Te creyeron ciego para ver las líneas ficticias
Trazadas por su vago razonamiento.
Destruyeron tus dioses
Doblegaron tus cantos
Y ahora están aquí ensuciando la tierra en nombre del mundo
Hermano aborigen
¡Su entupido derecho de propiedad!
¡Creen que pueden comprar hasta la tierra!
La tierra no es de nadie
Es de los dioses (oscuros como noches, blancos como unicornios)
Es cierto que somos incivilizados hermanos
Por suerte somos menos civiles y humanos que ellos
Hermano aborigen
Que tu oscuridad se dilate con la fuerza de lo soles y las lunas
Tomemos las lanzas sagradas atravesemos sus sienes
Arranquemos sus ojos y alimentemos a las bestias
Hermano:
¿Cuando volveremos a jugar bajo un sol Inca?
Ahora un viento azul
Golpea la puerta de tu corazón
Vos solo me miras a mi y sonreís
Neón génesis Evangelion
Aborigen fuiste lobo en la luna de las estepas,
Águila en la nebulosa del viento,
Tigre en la ferocidad de tu tiempo.
Ultrajaste las tumbas,
Compusiste el destino de los féretros,
Tejiste tu silencio bajo pálidas miradas injustas.
Consagraste el sacrificio a los demonios en sus sueños
y a los dioses- Ángeles.
Supiste que el humano no era un luminoso robot de lata
Supiste que la oscuridad de su corazón tenía la exacta forma
De su libertad.
Tu supiste ser fantasma de la naturaleza
Vivir basándote en su caótico orden
Supiste amar las lejanas lluvias y los poderosos dioses
De los mares y el tiempo.
Y llegaron esos hombres en naves de madera
Que se creían sabios
Se creían astrólogos y clérigos
Te dijeron bárbaro
Te creyeron ciego para ver las líneas ficticias
Trazadas por su vago razonamiento.
Destruyeron tus dioses
Doblegaron tus cantos
Y ahora están aquí ensuciando la tierra en nombre del mundo
Hermano aborigen
¡Su entupido derecho de propiedad!
¡Creen que pueden comprar hasta la tierra!
La tierra no es de nadie
Es de los dioses (oscuros como noches, blancos como unicornios)
Es cierto que somos incivilizados hermanos
Por suerte somos menos civiles y humanos que ellos
Hermano aborigen
Que tu oscuridad se dilate con la fuerza de lo soles y las lunas
Tomemos las lanzas sagradas atravesemos sus sienes
Arranquemos sus ojos y alimentemos a las bestias
Hermano:
¿Cuando volveremos a jugar bajo un sol Inca?