rodrigotoro
Poeta adicto al portal
-CATEZOPA.: De modo, señores, que estamos desentrañando, poco a poco, los intrincados recovecos de la nefasta mente de este humano. Ya sabemos, por explicita confesión suya, que vive en forma ufana y relajada, en desmedro y total indiferencia del bien colectivo de su raza. Naturalmente que el señor abogado defensor impugnará de un momento a otro todo lo que estoy diciendo: pero para su sorpresa, y la de todo el distinguido cuerpo de jurado, hay un testigo de estos lamentables y sórdidos hechos...-Al oír esto, el rostro de Roberto se compungió más-si eso era posible-Pero a un gesto de Motakapa se quedo tranquilo.
Los acontecimientos se seguían desarrollando en ese singular tribunal: tan delirante como el de Lewis Carroll.
El juez hizo una venia con la cabeza, y a un gesto del estilizado fiscal ingresó, custodiado por dos guardias, un ratón de cola pelada y ojos rojos. Era pequeño, pero su pelaje estaba elegantemente peinado y cepillado.
Al ver al ratón, Roberto casi se desmalla de la impresión ¿Es que acaso todos estaban locos?
-MUSIALTIRAGRIPA: .Proceded al testimonio señor abogado fiscal.-El habilidoso y escurridizo aludido se apresuro a dirigirse hasta el ratón. Le cerró un ojo, acto que nadie pudo ver, antes de dar inicio a su trabajo
-CATEZOPA: Estimado y diminuto roedor ¿Serias tan amable de proferirnos tu testimonio?
-RATÓN: Yo estaba en los matorrales, a unos cientos de metros de un agujero que me sirve de casa. Había salido a buscar comida: ya sabe, uno tiene muchos hijos je,je,je Bueno. Como decía: había salido a buscar comida y me encontraba en unos matorrales, cuando pude ver a un ser de cabello blanco y ojos celestes hacer de la nada una casa de luz. Me quede curioso observando. Y cuando lo vi entrar, le seguí: Y me colé al interior de dicha casa
-CATEZOPA: Sin duda que mucha curiosidad, mi distinguido mamífero. Decidnos ¿Había, en el interior de dicha casa, alguien de los aquí presentes?
-RATÓN: Si: estaba ése muchacho.-Roberto, al verse señalado por semejante ratón de alcantarilla se sintió abrumado. Observaba a Motakapa, quien permanecía inmóvil escuchando el testimonio de la fiscalía...
Roberto sentía una infinita rabia: le hubiese gustado caerle a golpes a ese fiscal tan corrosivo. Pero mientras estaba desesperado y confundido, pudo sentir que la gargantilla que traía en su cuello, regalo de Cuiptamaka, vibraba. Y al sentir dicha vibración una paz se generalizó en su derrotado ánimo.
-CATEZOPA: ¿Podrías describirnos, con detalles dentro de lo factible, lo que viste?
-RATÓN: Hubo una larga plática: ese muchacho interrogaba intensamente al ser de ojos celestes. Muchas cosas no las entendía; Y cuando finalmente, el de ojos celestes le pidió que se fuera, éste muchacho se le fue encima: forcejearon un poco, y de improviso le besó a la fuerza .
-MOTAKAPA: ¡Protesto enérgicamente: ese testimonio no tiene ningún asidero real, y éste mamífero no posee la capacidad intelectual para sopesar y juzgar actos humanos!
-MUSIALTIRAGRIPA: No obstante, señor abogado defensor, considerando que los seres humanos tampoco son reconocidos evolutivamente sobre el nivel básico, debo aceptar el testimonio y someterlo a consideración.
-CATEZOPA: Gracias su señoría. Aunque creo que las evidencias hablan por sí solas con elocuencia me permito notificar que se han realizado los exámenes de espectrometría aurea: y los patrones de Cuiptamaka aparecen en sus registros. Se ha remitido a los laboratorios del tribunal dicha evidencia, misma que estará a su disposición en unas pocas drops.
No más preguntas: La fiscalía se contrae temporalmente.
-MUSIALTIRAGRIPA: Es el turno del señor abogado defensor.-con evidente molestia Mot se acercó hasta el ratón. Se puso de pié delante de éste y le miro inquisitivamente
-MOTAKAPA: ¿Cómo te llamas?
-RATON: Me dicen flamito
-MOTAKAPA: Dime, flamito ¿Cuánto contacto tienes con los seres humanos?
-RATÓN: Siempre estoy metiéndome en las casas del vecindario, donde no hay gatos, para buscar comida: Sobre todo en sus tarros de basura. Les escucho y observo. Al hacerlo, uno aprende a conocerlos y entenderlos.
-MOTAKAPA: Imagino que al conocerlos bien, puedes saber cómo evitarlos a voluntad.
-RATÓN: ¡claro: siempre son peligrosos! Si no es con veneno, o trampas espantosas que te revientan, encuentran algún modo de matarte...
-MOTAKAPA: Imagino que tú los odias
-CATEZOPA: ¡Protesto señoría: induce a mi testigo!
-MUSIALTIRAGRIPA: A lugar. Las generalizaciones deductivas son ambiguas...
-MOTAKAPA: Imagino, corrigiendo, que en tu particular punto de vista, los humanos son peligrosos para ustedes...
-RATÓN: Si, lo son. Ellos siempre están matando y rompiendo cosas...
-MOTAKAPA: Por eso, robarles para vivir no es considerado malo por tu sociedad ratona
-RATON: ¡Al contrario: mientras más les robamos, somos héroes. Y las hembras nos consideran valientes y nos cotizan!
-MOTAKAPA: Por lo mismo, el bienestar de los humanos no es una prioridad para ustedes: considerando que les matan siempre.
-RATÓN: ¿Bienestar?: por mí, que todos los malditos humanos se revienten en una gigantesca ratonera!
-MOTAKAPA: No hay duda, que ellos son incapaces de actuar en forma benigna: y todos sus actos se circunscriben al mal. Hagan lo que hagan, siempre son malos ¿no es así?
-RATÓN: ¡Por supuesto!
-MOTAKAPA: Es lógico, entonces, que tú no ves en ellos sentimientos: y no podría ser de otra forma ya que cada vez que se acercan a ustedes les atacan
-RATÓN: Cierto. Solo actúan como los cavernícolas que son.
-MOTAKAPA Y si no son capaces de otra cosa más que odiar ¡¿Por qué razón, crees tú, que este chico, aquí presente, besó al de ojos celestes?!-Confundido, el ratón se rascó la cabeza.
-RATÓN: Yo creo que quería matarlo.
-MOTAKAPA: No más preguntas su señoría -Catezopa se tomó la cara: parcialmente su estrategia estaba en jaque.
Los acontecimientos se seguían desarrollando en ese singular tribunal: tan delirante como el de Lewis Carroll.
El juez hizo una venia con la cabeza, y a un gesto del estilizado fiscal ingresó, custodiado por dos guardias, un ratón de cola pelada y ojos rojos. Era pequeño, pero su pelaje estaba elegantemente peinado y cepillado.
Al ver al ratón, Roberto casi se desmalla de la impresión ¿Es que acaso todos estaban locos?
-MUSIALTIRAGRIPA: .Proceded al testimonio señor abogado fiscal.-El habilidoso y escurridizo aludido se apresuro a dirigirse hasta el ratón. Le cerró un ojo, acto que nadie pudo ver, antes de dar inicio a su trabajo
-CATEZOPA: Estimado y diminuto roedor ¿Serias tan amable de proferirnos tu testimonio?
-RATÓN: Yo estaba en los matorrales, a unos cientos de metros de un agujero que me sirve de casa. Había salido a buscar comida: ya sabe, uno tiene muchos hijos je,je,je Bueno. Como decía: había salido a buscar comida y me encontraba en unos matorrales, cuando pude ver a un ser de cabello blanco y ojos celestes hacer de la nada una casa de luz. Me quede curioso observando. Y cuando lo vi entrar, le seguí: Y me colé al interior de dicha casa
-CATEZOPA: Sin duda que mucha curiosidad, mi distinguido mamífero. Decidnos ¿Había, en el interior de dicha casa, alguien de los aquí presentes?
-RATÓN: Si: estaba ése muchacho.-Roberto, al verse señalado por semejante ratón de alcantarilla se sintió abrumado. Observaba a Motakapa, quien permanecía inmóvil escuchando el testimonio de la fiscalía...
Roberto sentía una infinita rabia: le hubiese gustado caerle a golpes a ese fiscal tan corrosivo. Pero mientras estaba desesperado y confundido, pudo sentir que la gargantilla que traía en su cuello, regalo de Cuiptamaka, vibraba. Y al sentir dicha vibración una paz se generalizó en su derrotado ánimo.
-CATEZOPA: ¿Podrías describirnos, con detalles dentro de lo factible, lo que viste?
-RATÓN: Hubo una larga plática: ese muchacho interrogaba intensamente al ser de ojos celestes. Muchas cosas no las entendía; Y cuando finalmente, el de ojos celestes le pidió que se fuera, éste muchacho se le fue encima: forcejearon un poco, y de improviso le besó a la fuerza .
-MOTAKAPA: ¡Protesto enérgicamente: ese testimonio no tiene ningún asidero real, y éste mamífero no posee la capacidad intelectual para sopesar y juzgar actos humanos!
-MUSIALTIRAGRIPA: No obstante, señor abogado defensor, considerando que los seres humanos tampoco son reconocidos evolutivamente sobre el nivel básico, debo aceptar el testimonio y someterlo a consideración.
-CATEZOPA: Gracias su señoría. Aunque creo que las evidencias hablan por sí solas con elocuencia me permito notificar que se han realizado los exámenes de espectrometría aurea: y los patrones de Cuiptamaka aparecen en sus registros. Se ha remitido a los laboratorios del tribunal dicha evidencia, misma que estará a su disposición en unas pocas drops.
No más preguntas: La fiscalía se contrae temporalmente.
-MUSIALTIRAGRIPA: Es el turno del señor abogado defensor.-con evidente molestia Mot se acercó hasta el ratón. Se puso de pié delante de éste y le miro inquisitivamente
-MOTAKAPA: ¿Cómo te llamas?
-RATON: Me dicen flamito
-MOTAKAPA: Dime, flamito ¿Cuánto contacto tienes con los seres humanos?
-RATÓN: Siempre estoy metiéndome en las casas del vecindario, donde no hay gatos, para buscar comida: Sobre todo en sus tarros de basura. Les escucho y observo. Al hacerlo, uno aprende a conocerlos y entenderlos.
-MOTAKAPA: Imagino que al conocerlos bien, puedes saber cómo evitarlos a voluntad.
-RATÓN: ¡claro: siempre son peligrosos! Si no es con veneno, o trampas espantosas que te revientan, encuentran algún modo de matarte...
-MOTAKAPA: Imagino que tú los odias
-CATEZOPA: ¡Protesto señoría: induce a mi testigo!
-MUSIALTIRAGRIPA: A lugar. Las generalizaciones deductivas son ambiguas...
-MOTAKAPA: Imagino, corrigiendo, que en tu particular punto de vista, los humanos son peligrosos para ustedes...
-RATÓN: Si, lo son. Ellos siempre están matando y rompiendo cosas...
-MOTAKAPA: Por eso, robarles para vivir no es considerado malo por tu sociedad ratona
-RATON: ¡Al contrario: mientras más les robamos, somos héroes. Y las hembras nos consideran valientes y nos cotizan!
-MOTAKAPA: Por lo mismo, el bienestar de los humanos no es una prioridad para ustedes: considerando que les matan siempre.
-RATÓN: ¿Bienestar?: por mí, que todos los malditos humanos se revienten en una gigantesca ratonera!
-MOTAKAPA: No hay duda, que ellos son incapaces de actuar en forma benigna: y todos sus actos se circunscriben al mal. Hagan lo que hagan, siempre son malos ¿no es así?
-RATÓN: ¡Por supuesto!
-MOTAKAPA: Es lógico, entonces, que tú no ves en ellos sentimientos: y no podría ser de otra forma ya que cada vez que se acercan a ustedes les atacan
-RATÓN: Cierto. Solo actúan como los cavernícolas que son.
-MOTAKAPA Y si no son capaces de otra cosa más que odiar ¡¿Por qué razón, crees tú, que este chico, aquí presente, besó al de ojos celestes?!-Confundido, el ratón se rascó la cabeza.
-RATÓN: Yo creo que quería matarlo.
-MOTAKAPA: No más preguntas su señoría -Catezopa se tomó la cara: parcialmente su estrategia estaba en jaque.